JOSÉ MANUEL FERNÁNDEZ
Los pueblos de nuestra provincia están llenos de tradiciones y costumbres que en algunas ocasiones muestran un verdadero espectáculo a los que asistimos embelesados, como son las fiestas Patronales de Moros y Cristianos en honor a la Virgen de la Cabeza de Benamaurel, que se vienen celebrando de forma ininterrumpida desde finales del siglo XVI.
Esta fiesta la celebran desde el último sábado de abril al martes siguiente. Al llegar al pueblo contacto con Virtudes Rodríguez, concejal que como buena anfitriona me va a explicar en qué consiste esta tradicional fiesta. Al visitar el pueblo en domingo puedo asistir a la Romería en la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, en el Paraje de la Virgen de la Cabeza, la procesión está llegando a la ermita y la multitud se agolpa para ver pasar la imagen de la virgen, que la escoltan las comparsas del pueblo; los primeros Los Pakkos del Guardal, creada en 1983, según me cuentan Francisco Tello y Juan Luis Cruz, de una escisión de la comparsa mora. Sus integrantes provienen en su mayoría de un grupo de habitantes miembros de los Pakkos de Mutxamiel (Alicante), deciden traer las chilabas, sus atuendos festeros que son sencillos y hechos por ellos mismos que cada tres años cambian por otro diseño diferente, esta comparsa la componen 150 miembros.
Tras unos años en los que las distintas comparsas elaboraban sus propios trajes, fue en el año 1983, cuando por tradición levantina, traída por innumerables emigrantes que este pueblo tenía en esas tierras, llegaron los primeros trajes alquilados, ofreciendo una nueva dimensión a las comparsas y a las fiestas.
Pakkos, moros y cristianos. Tras los Pakkos vienen los moros, con espléndidos trajes que deslumbran a los presentes con una rica vestimenta, esta comparsa la componen 13 escuadras con nombres tan sugerentes como Jabalcón, Aljibe, al-Safik o Zerezaide. Una de las más antiguas son los Haufi, escuadra compuesta por María Castellar, Hortensio Rodríguez, Piedad Rodríguez y un sinfín de amigos. Se realizan ellos mismos los trajes y se caracterizan por su bordado en la capa.
Rosa Trabalón me comenta con una voz un poco tocada por las horas que lleva ya de fiesta, que siempre en Benamaurel se elige la reina y el rey por años, una vez les toca a los moros otra a los Pakkos y otra a los cristianos, de tal manera que así están todos de acuerdo y no tiene que sacar las espadas para imponer sus candidatos.
Los cristianos también vienen engalanados de ricos trajes y sobre todo muy apropiados para la época que se representa.
Una vez en la ermita se realiza el "bandereo" o " jugar la bandera" por el abanderado cristiano o moro y prosigue con la celebración de una misa.
Ya por la tarde empiezan las tradicionales peleas, únicas y peculiares donde las haya, y que congregan a un gran número de espectadores. Todos los asistentes se congregan en "el control" donde se desarrollará "la pelea" y en esta ocasión ganan los moros arrebatándole la imagen de la virgen y llevándose preso al capitán cristiano.
La lucha entre los dos capitanes con las espadas se hace con tal realismo que en algunas ocasiones se han herido levemente en las manos. Después los ejércitos de cada fación entablan en una cruenta pelea en la que los cristianos llevan la peor parte, y una vez finalizada la batalla se reanuda la procesión, donde las distintas comparsas desfilan con sus bandas de música, siendo las tropas moras las que custodian a la Virgen, realizándose una procesión hasta la Cañada.
A la llegada de la imagen de la Virgen de la Cabeza a la cañada, tiene lugar la representación del primer acto del drama ´Cautiverio y Rescate de Nuestra Señora la Virgen de la Cabeza´. Es una comedia que relata los enfrentamientos entre moros y cristianos y en la que se sustentan en gran medida el círculo de las fiestas patronales de Benamaurel de Moros y Cristianos. La obra se representa el domingo y el lunes por la tarde después de las "peleas", aunque verdaderamente todas las fiestas giran alrededor de la obra . Es mitad comedia mitad auto-sacramental.
Tiene los siguientes personajes: el capitán Cristiano, Abufán Mohamet, que es el capitán moro; el minardo, que es el criado cristiano; el Zelin Aragüelles, que lo es del moro; el ángel y Luzbel, que es el demonio.
El argumento está basado en la disputa entre moros y cristianos: un capitán cristiano junto a sus soldados defienden el pueblo y la imagen (la Virgen de la Cabeza) de posibles asaltos moros. Es divisado un peligro desde las atalayas y salen el capitán cristiano junto a su criado a inspeccionar la zona y sus alrededores. Es cuando entra en escena Luzbel, que narra su caída, su desesperanza y la envidia que le mueve a actuar. Luzbel se retira ante la llegada de los moros; éstos tienen referencias de la Virgen y están convencidos de su poder, pero el demonio, fingiéndose moro, les propone que apresen la imagen para conseguir dinero por ella.
Tras el miedo y el pudor presentado por éstos, Luzbel decide cambiar de opinión y convence a los moros para apresar al capitán cristiano. Cuando lo capturan, piden un rescate por el capitán cristiano y confían en él mismo para que sea el que entregue el rescate pero dejando la imagen a cambio mientras vuelve con la entrega. Así, se redacta una escritura que da fe de todo lo establecido y que se comprometen a cumplir bajo pena de vida.
Pero Luzbel se apodera de la escritura y ...."al moro la escritura le he quitado dejando en su lugar por raro modo otra que al parecer convenga en todo menos en el rescate de la imagen porque eso ha no de ser aunque aquí bajen ángeles de la corte emperadora a defender a su reina y su Señora, que el mundo la aclama siempre pura por vendida la tengo en la escritura..."
Al reunirse de nuevo para cumplir lo pactado, se aventuran a leer la escritura cuando según la van leyendo comprueban que no es la verdadera aunque el moro propugna que se cumplan las condiciones de lo firmado. El cristiano implora al cielo y entra en escena el ángel que obliga al demonio a devolver la verdadera escritura, que es devuelta por Luzbel que a su vez invisible, sigue con sus hazañas e intenta que el peso de la entrega (la plata) sea menor. Así todo desemboca en una pelea entre el moro y el cristiano auxiliados por el ángel y el demonio, ganado el combate los cristianos. El moro pide perdón pero es rechazado por el capitán cristiano hasta que lo suplica por la Virgen de la Cabeza, perdonándosele la vida.
Es una obra anónima encuadrada a principios del siglo XVIII, si bien se desconoce la fecha exacta. Hasta la semana que viene Trotapueblos.