DIEGO MÁRQUEZ. GRANADA
El envejecimiento de la población rural es un hecho y los últimos datos demográficos del Instituto Nacional de Estadística (INE) no hacen más que aseverarlo. Veintiséis municipios granadinos tienen menos de 10 niños de entre 0 y 4 años, según la revisión del padrón municipal de 2008 con fecha de 1 de enero de 2009.
Son principalmente pueblos de la Alpujarra aunque también hay de otras comarcas como Guadix y el Marquesado del Zenete, Alhama y el Temple e incluso el área metropolitana donde aparecen Dúdar, con 4 niños de estas edades, y Pinos Genil, con 9.
En la localidad de Válor no consta ningún menor de 0 a 4 años. Los datos, aunque actualizados a inicios de este año, se corresponden con el padrón de 2008. Eso explica que en esta localidad haya "al menos tres niños de meses", asegura Manuel Fernández, propietario de El Balcón de Válor. Una charla con este empresario sirve para anotar varias de las razones que pesan para que haya pocos niños y muchos viejos.
"No hay demasiada gente porque no existe la vida que hay en la capital", explica Fernández a la vez que reconoce que "el campo no da dinero" pese a que algunos de sus paisanos están apostando por negocios relacionados con el medio ambiente. Los "aventureros" como él, que un día se lanzaron a montar un negocio propio, ven cómo sus nietos nacen fuera del pueblo. Él tiene dos hijos viviendo en Granada y otro en San Roque (Cádiz). Y una nieta nacida en Granada y empadronada en Armilla.
Lorena Martín, de Pampaneira, también matiza los datos del INE y cuenta cuatro niños en su pueblo, al que siempre vuelve los fines de semana para echar una mano en el negocio familiar, el hostal Pampaneira, pese a que estudia Restauración en la capital. Otro ejemplo de lo que ofrece la ciudad y el pueblo y de cómo, pese a mantener los lazos con la tierra chica, los jóvenes buscan un futuro mejor fuera y sus hijos nacen en otros términos municipales. Alquife, Busquístar, Cacín, Carataunas, Cástaras, Dehesas de Guadix, Ferreira, Galera, Gobernador y Gorafe completan esta lista de pueblos en los que encontrar un recién nacido es tarea harto complicado.
También aparecen Huélago, Juviles, La Calahorra, Lentegí, Lobras, Lújar, Polícar, Pórtugos, Rubite, Soportújar, Turón, y La Taha. En muchas de estas localidades, un cuarto de la población es mayor de 65 años. De 783 alquifeños, 182 son mayores de 65 años: un 23,85%. En Gorafe, la cifra alcanza el 24,75%: 124 de 501 que están empadronados en un pueblo con un patrimonio natural excepcional. Pero sólo constan 8 niños de menos de cuatro años.
Volviendo a la Alpujarra, la comarca menos joven, en Pampaneira, pese a la escasez de críos, existe una escuela de Infantil que funciona bien, con unos 20 niños no sólo del pueblo sino también de los cortijos de alrededor, explica Martín. Cuando llegan a Primaria, ya se tienen que trasladar a Pitres, y la ESO la hacen en Órgiva. Entra dentro de la normalidad pues no hay centros educativos en todos los pueblos. En capitales de comarcas, como Motril, Baza y Loja, hay más de mil niños menores de 0 a 4 años, y en Guadix, que roza la cifra, 988.
En Baza hay 1.082, en Motril 3.315, y en Loja 1.167. La pujanza del cinturón de la capital se nota en su juventud: Albolote tiene 1.034, Armilla, 1.327, Maracena, 1.373, y La Zubia, 1.177.