LORENA MORENO.
Hasta hace algunos días, los aficionados a ‘YouTube’ podían contemplar entre los videos de la web las tropelías de un grupo de adolescentes que se dedica, espray en mano, a ensuciar en directo las fachadas de las viviendas de Cájar y su mobiliario urbano. De estos “actos vandálicos”, que suceden en el pueblo desde “hace dos meses”, también queda “testimonio visual” en las calles, cuyos edificios presentan deformes firmas y garabatos, lamentó el alcalde, Fidel Prieto.
La “gamberrada”, que ya fue denunciada por el Ayuntamiento, afecta a unos unos 25 lugareños y supondrá para las arcas municipales y los bolsillos de los vecinos pérdidas de más de 11.000 euros, según el regidor, que acudirá hoy a la Guardia Civil de La Zubia para interponer una nueva denuncia. “Dado el elevado número de incidencias nos hemos ofrecido a tramitar una reclamación conjunta, en la que cada vecino aporta el presupuesto que conllevará la pintura y limpieza de su residencia elaborado por una empresa. En total, suman más de 3.000 euros de gastos”, avanzó Prieto.
Con esta medida, el Ayuntamiento y los cajareños pretenden poner fin al “vandalismo” del que son víctimas, un problema que acreditarán “con el correspondiente video de ‘YouTube’, que ya ha sido retirado de esta página, presumiblemente por sus autores, y fotografías”, añadió el alcalde. Las pintadas “han dañado seriamente” el mobiliario urbano, por lo que se tendrán que “restituir señales de tráfico y bancos, ya que el tipo de aerosol que han utilizado sólo se elimina con un disolvente que, a su vez, suprime las letras de los paneles informativos”, relató el regidor, quien valoró los desperfectos públicos en “más de 8.000 euros, según el presupuesto realizado por los técnicos”.
El propio alcalde ha sido víctima de estos “atropellos”, ya que su fachada tampoco se ha escapado a las “firmas garabateadas” con espray, relató Prieto, quien espera que “pronto” se conozcan a “los autores”. De hecho, “parece ser que la Benemérita ya ha localizado al grupo que, a tenor de las primeras pesquisas, está integrado por menores de Cájar”, anunció.
Medidas. El gobierno local también adoptará “medidas preventivas contra el vandalismo”, confirmó el alcalde, que ya trabaja en la elaboración de una ordenanza de convivencia. El futuro documento, que se aprobará en febrero, sancionará con multas de hasta 3.000 euros las “reincidencias” en faltas como “destrozos del mobiliario urbano”. También regulará “los ruidos, horarios para el depósito de basura en los contenedores, la retirada de material de poda o el abandono de los excrementos de animales domésticos”, reseñó.