S. G. CARO.
La ilusión de adoptar un niño o presentar un estado de salud idóneo para ciertos trámites ha llevado a seis parejas a manipular certificados médicos en lo que va de año. Para la mayoría, un único informe firmado por el facultativo suponía el último obstáculo en una carrera de trámites burocráticos hacia el objetivo de ser uno más en casa. La tentación ha sido tal que al menos seis documentos han sido falsificados durante este año, según ha denunciado a la Fiscalía Provincial el Colegio Oficial de Médicos de Granada.
Para adoptar es necesario verificar el estado de salud mental y física del solicitante a través de un certificado. Todos los informes sanitarios exigidos tienen un trámite legal estricto que tiene que ser supervisado por el órgano colegiado. Los profesionales de la entidad, con años de experiencia, contrastan la firma del médico presentada en el informe con la registrada en la base de datos del Colegio. De esta forma se han detectado algunos de los seis casos denunciados. En otros, la irregularidad residía en el contenido del documento.
En estas situaciones, el organismo abre un expediente, la adopción se detiene y el Colegio se pone en contacto con el facultativo, así como con el usuario. "La mayoría de las falsificaciones tenía la finalidad de adoptar niños en el extranjero, fundamentalmente de países del Este como Rusia", explican fuentes de la corporación. Si bien los fraudes se han producido en un goteo constante, su número aumenta durante el verano.
Como en otras irregularidades detectadas, el caso pasa a manos de la Fiscalía provincial si el médico cuya firma ha sido falsificada lo decide. El fiscal investiga entonces todos los expedientes y formula su propia denuncia.Hasta el momento, sin embargo, el órgano colegiado no ha recibido ninguna respuesta por parte del ministerio público.
Seguridad. El Colegio de Médicos trabaja por la seguridad del usuario, para lo que lleva a cabo diferente acciones, entre ellas, la de controlar la veracidad de informes médicos, recetas o titulaciones de facultativos.
De esta forma, el organismo ha detectado también una veintena de prescripciones irregulares, en las que los usuarios imitaban la firma del facultativo para adquirir medicamentos, así como tres casos de profesionales que ejercían con títulos falseados."El Colegio supone una garantía para denunciar los casos de este tipo de acciones delictivas y autentificar documentos", explican desde la entidad.
Otra de sus funciones es la de vigilar las prácticas de los profesionales. De hecho, cualquier médico expedientado por una mala praxis queda registrado en una base de datos que comparten los colegios de todo el país.
Éstos pueden incluso retirar del ejercicio profesional al facultativo durante un año. "El hecho de colegiarse es una garantía para usuarios y médicos", explican desde la entidad que, por otro lado, cree necesario exigir a todos los facultativos registrarse, una condición que no es necesaria para ejercer en la sanidad pública.