Á. C. GRANADA
Varias madres de alumnos del Instituto de Enseñanza Secundaria Padre Manjón, situado en la calle Gonzalo Gallas, han dado la voz de alarma por la presencia de un grupo de jóvenes de "ideología fascista" que el pasado miércoles distribuyeron a la salida del centro escolar diverso material propagandístico con claros tintes racistas.
Se hacen llamar Movimiento Social Republicano Alternativa Joven, la voz del "socialismo patriótico", un partido creado en el año 2000 que dice defender los valores democráticos, pero que a nada que uno rasque un poco en su ideario político se da de bruces con sus verdaderas intenciones.
Por los pronto, las autoridades del centro escolar tienen constancia por boca de algunos alumnos de que el pasado miércoles, a la salida de las clases y en el exterior del instituto -en concreto en la puerta de acceso que da a los paseo universitarios-, un grupo de jóvenes repartió gratuitamente diversos folletos y varios cedés, uno de ellos de una banda musical de clara ideología fascista. En sus letras lo mismo llaman a "derrotar" al sionismo, elogian a la División Azul -los soldados españoles que se alistaron para combatir al "enemigo del Este"-, o llaman a luchar contra el terrorismo.
Una sección granadina de Alternativa Joven reconoce en su propio blog el reparto de "música alternativa". "En las últimas semanas se mantuvieron las pegadas por zonas de institutos y deportivas, culminando esta campaña con el reparto de un centenar de discos de música alternativa europea en un instituto de secundaria", precisan. Al menos dos madres han trasladado a este diario su preocupación e indignación por lo que consideran un intento de "lavar el cerebro" a sus hijos.
La campaña de Alternativa Joven se viene realizando en distintas ciudades españolas desde hace aproximadamente un año. Como reclamo utilizan la imagen de Bart Simpson, el hijo rebelde de la popular serie de animación americana con el que pretenden "remover conciencias y movilizar a jóvenes". La encubierta campaña de proselitismo la resumen en la frase: "Si pasas, ¡luego no te quejes!". Con anterioridad, advierten a los jóvenes de lo que les espera tras acabar sus estudios: "paro, hipoteca, precariedad, explotación, trabajo basura, viviendas de 30 metros, corrupción política, terrorismo, delincuencia, injusticias, pobreza...". "La lucha no es temporal. La lucha sólo acaba de empezar", sentencian.
Lo cierto es que el Movimiento Social Republicano, el escudo tras el que se refugian estos jóvenes, recoge en su programa, entre otras propuestas, "establecer los mecanismos de vigilancia adecuados para impedir la entrada de extranjeros de forma ilegal, garantizar la seguridad ciudadana en las zonas donde una alta inmigración deteriora la convivencia social y reformar el Código Penal para que se incluyan las penas de trabajos forzados y la cadena perpetua para crímenes execrables, sexuales, narcotráfico y crimen organizado".
Por si algún joven tiene dudas, dicho partido solicita que se deroguen los artículos del Código Penal que, según ellos, "atentan contra la libertad de expresión como son los el 510 y 607", precisamente los que recogen penas por delitos de genocidio o por fomentar la discriminación, el odio o la violencia contra grupos u asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias.