M. P. / I. S. O.
Encarnación Romero y María Vera, ex presidenta y ex tesorera de la Asociación de Madres y Padres ´Santa Soledad´ del colegio público Reina Isabel de Purullena acusaron ayer a la Federación Provincial de Asociaciones de Padres de Alumnos de Granada (FAPA-ALHAMBRA), y a la Delegación de Educación de tramitar de forma irregular una denuncia que se interpuso sobre este centro educativo el pasado mes de abril.
Uno de los principales puntos de la denuncia mostraba la problemática que según la presidenta de aquella AMPA, Encarnación Romero, venían sufriendo los alumnos de este colegio por la supuesta violencia verbal de uno de sus profesores. "Se trata de un educador que es muy agresivo con los niños, e incluso a los más gorditos les llamaba cosas como ´albóndigas con patas´", señaló.
Además de esta falta, en la denuncia también se recogían otras supuestas anomalías, como, por ejemplo, la escasez de vigilancia de los niños de preescolar en el recreo por parte de las profesoras o que, al parecer, el director se ausentaba del centro para realizar sus labores como Juez de Paz.
Esta denuncia, sin embargo, no llegó, según Romero, a tramitarse a través de sus cauces normales, ya que "aunque en un principio la FAPA animó a la Asociación de Madres y Padres del colegio a interponerla, ahora se desentienden completamente; ni cogen el teléfono, ni contestan los correos electrónicos". La ex presidenta insistió en que la Delegación Provincial no se ha interesado por la situación del centro, "ni mandó un inspector para ver de cerca lo que ocurría".
Versión de la Junta. Ana Gámez, delegada de Educación, explicó ayer que la denuncia llegó, "pero no en los términos que dicen estas madres", y que tras la visita del inspector al centro, "no se actúa por entender que no tenía consistencia alguna". "No había nada referente a un posible profesor violento que humilla a los niños".
Según la delegada, el director leyó la denuncia de estas madres, "quienes no tenían el apoyo del resto del AMPA", a principios de curso y los padres se desmarcaron del contenido, y, además, "la secretaria del antiguo AMPA desconocía el tema". No obstante, en la última denuncia consta el nombre de la antigua secretaria como una de los doce padres que firmaron el documento.
Desde Educación insisten en que el director, que no ha querido hacer declaraciones a este periódico "por estar todo en manos de Educación", asegura que sólo se han ido cinco alumnos: los hijos de las madres que denuncian. Otra de las madres consultadas por este diario, que inscribió a su hija en otro centro a principios de este curso, al no estar de acuerdo con "algunas de las cosas que pasaban", indicó que el profesor de gimnasia "ponía a los niños a jugar al fútbol y a las niñas a limpiar".
Falta de indicios. Desde la Delegación aseguran que se "va a profundizar en el tema, ya que por cuestiones de protocolo, se hace tras cualquier denuncia; pero que con los actuales indicios no da lugar a expediente alguno".
Según Romero, la denuncia cursada en abril llegó a la Delegación de Educación y allí "el inspector de zona la recogió y se la dio al director del centro, algo que hace pensar en el corporativismo existente que hace que este tipo de denuncias no salgan a la luz pública". Encarnación Romero denuncia, por otra parte, "muchas irregularidades en las elecciones del último Consejo Escolar".
En este curso, según la versión de Romero, han abandonado el centro un total de nueve alumnos por presiones dirigidas hacia sus padres, quienes firmaron la denuncia el pasado mes de abril. "Y como esto siga así se irán más. Es una pena que yo tenga que llevar a mis hijos al colegio de otra localidad por estos motivos y teniendo en mi pueblo un centro educativo". Asegura que a lo largo de estos últimos diez años han sido alrededor de veinte los estudiantes cuyos padres han optado por trasladar a sus hijos a colegios de los alrededores.