D.M. / M.Á.R.
La Asociación de Constructores y Promotores (ACP) de Granada admitió ayer que la situación del grupo inmobiliario Comarex, que ha tenido que ceder parte de su patrimonio a CajaGranada para pagar sus deudas, es un fenómeno cada vez más generalizado en el sector. La bajada en las ventas y las dificultades para acceder a financiación bancaria están poniendo en una situación difícil a muchos empresarios granadinos.
“Hay muchas promotoras grandes con extensas bolsas de suelo que se están viendo afectadas”, afirmó ayer el gerente de la ACP, Francisco Martínez Cañavate, que destacó la dificultad de cuantificar cuántas empresas granadinas están actualmente refinanciando su deuda con los bancos. Sí reconoció que la crisis está perjudicando no sólo a las pequeñas compañías, sino también a las grandes constructoras.
Como publicó ayer La Opinión, Comarex se ha visto obligada a ceder a la Caja la propiedad de algunos de sus bienes, como la concesión administrativa del parking Neptuno, el edificio del gimnasio Wellness O2 Neptuno y el inmueble en el que está instalada su sede central, en Gran Vía. Este diario intentó ayer, en reiteradas ocasiones, conocer la versión de los hechos de Comarex, pero ningún responsable del grupo inmobiliario respondió a la petición de información.