SARA RODRÍGUEZ.
Para los interesados en el origen de la humanidad, Orce, al norte de la provincia y limitando con Almería, es un punto clave en el mapa. La geología de la región favorece la existencia de fósiles y alberga una concentración de restos de fauna únicas en Europa. El paisaje es realmente espectacular, tanto por su belleza natural como por los tesoros que encierra. Son muchos los yacimientos arqueológicos que se encuentran en este pueblo. Algunos de ellos son el de Barranco León, Barranco del Paso, Fuente Nueva o el célebre yacimiento de Venta Micena, donde José Gibert encontró el famoso fragmento craneal que dio lugar al apelativo de Hombre de Orce. Por otro lado, son varios los monumentos que se hallan en Orce.
La mayoría de ellos datan de la época nazarí. Éste es el caso de las Atalaya de la Umbría o la Atalaya del Salar. Si se viaja a este municipio no se puede dejar de visitar el Castillo de las Siete Torres, del siglo XI, construido al mismo tiempo que la Torre del Homenaje, donde además se encuentran los restos que han aparecido en esos yacimientos. Otros referentes patrimoniales con los que cuenta la villa son el Palacio de los Segura, llamado igualmente Casa de los Duendes, y el Palacio Belmonte-Segura, conocido como la Casa Vieja y la Casa Grande. El primero, del que sobresalen las forjas de las balconeras y las ventanas de la parte frontal de la mansión, está situado en la parte alta del Paseo de los Caños.
El Palacio Belmonte- Segura no se puede visitar por tratarse de una casa privada, aunque es visible el escudo de armas que conserva en su fachada. La iglesia de Santa María, del siglo XVI, la Ermita de San Antón y la Ermita de San Sebastián, desde donde se contempla una de las vistas más hermosas de Orce, son también edificios de gran importancia. Desde el Cerro de Rapamonteras, que se asoma a la vaguada sobre la que se asienta el pueblo, se ofrece una bellísima panorámica aérea del mismo y de su paisaje. Además de estos bienes monumentales y arqueológicos, el municipio posee un folclore genuino y un tradicional gusto por el baile y la música. Sin duda alguna la mejor fecha para visitarlo es durante las Fiestas de Orce que se celebran del 12 al 15 de agosto.
Una alternativa de alojamiento de gran interés turístico son las conocidas como ‘viviendas trogloditas´, excavadas a pico en la roca. Resultan muy confortables y conservan en su interior una temperatura natural que oscila entre los 15 y 17 grados. La gastronomía popular de la villa se caracteriza por su influencia castellana y andaluza. Sus platos más representativos se relacionan con la carne de cordero segureño, famosa en toda la región, y con la matanza del cerdo.