P.E.
Mariana Pineda congregó ayer a un centenar de granadinos en la plaza de la capital que lleva su nombre para rendir homenaje a la mujer que hace 177 años fue ejecutada con garrote vil por “defender la libertad y la democracia”, según reivindicaron en un manifiesto la plataforma Granada Abierta por la Tolerancia y la Asociación Cívica por la República, convocantes del acto. Después de mucho tiempo en el olvido, sus admiradores honraron la memoria de la granadina, considerada una heroína tras su muerte el 26 de mayo de 1831.
Pineda fue ejecutada por denostar el absolutismo y coser las iniciales L. I. L. (Libertad, Igualdad y Ley) sobre un estandarte morado, aunque una leyenda más romántica asegura que fue una bandera republicana lo que estaba bordando. La cita de ayer superó la barrera de la simple conmemoración para convertirse en una verbena. La plaza retomó una celebración enterrada por el franquismo tras la Guerra Civil. En los años treinta la figura de Pineda era homenajeada cada aniversario de su muerte “como símbolo de la libertad”, dijo a La Opinión Javier López Gijón, portavoz de Granada Abierta por la Tolerancia.
“Antes era fiesta local en la capital y desde la plataforma deseamos recuperar ese día”, recordó el representante del colectivo granadino. De hecho, una de las reclamaciones de la asociación es sustituir la jornada festiva del Día de la Toma (el 2 de enero) por el 26 de mayo. La tremolación del estandarte de los Reyes Católicos y lo que significa es “un espectáculo de intolerancia, carca y obsoleto”, según López Gijón, y sólo contenta a “los nostálgicos de la dictadura”.
Para ello el grupo municipal de Izquierda Unida (IU) en el Ayuntamiento granadino presentará, como ya ha hecho en años anteriores, una moción en la próxima Comisión de Honores y Distinciones para convertir el 26 de mayo en festividad. Celebración. La plaza de Mariana Pineda fue denominada así en 1931, coincidiendo con el centenario de su muerte. A esta efeméride asistió el entonces ministro de Justicia, Fernando de los Ríos, quien formó parte de las conferencias y debates sobre la figura de la granadina. Este lugar reunió ayer a personas de todas las edades.
Durante el homenaje hubo cuentacuentos, teatro, canciones y claveles rojos en memoria de la heroína. Javier Tárraga escenificó el Romance de la granadina según la versión teatral de Federico García Lorca. También se recordó su figura a través de la voz y la guitarra del cantautor Javier Trova, que interpretó varios temas del recientemente desaparecido Esteban Valdivieso, un momento emocionante que hizo suspirar a los presentes.
Con este acto los convocantes pretendieron celebrar una fiesta tradicionalmete de “unión” y “democracia”, aseguró Francisco Vigueras, miembro de la plataforma Granada Abierta por la Tolerancia. “Recordamos un aniversario, pero representa el símbolo de la liberación de la mujer”, añadió. Vigueras hizo mención especial a las “24 mujeres asesinadas en lo que va de año, que es como decir 24 Marianas ejecutadas en el cadalso del machismo”.