EFE
Hace 506 años se producía en la plaza de Bib-Rambla la quema de libros andalusíes, por mandato del cardenal Cisneros, ha rememorado hoy el profesor de la Universidad de Granada y portavoz de la asociación, Javier López Gijón, durante la lectura de un manifiesto en Bib-Rambla rodeado de velas que simbolizaban la quema ocurrida en esta plaza, en un acto organizado por la Mezquita de la Paz de Granada.
El biógrafo de Cisneros, Alvar Gómez, habla de cinco mil libros quemados, mientras que Echevarría, en sus "Paseos por Granada y sus contornos" dice que un millón veinticinco mil.
No todos los libros fueron quemados, según Echevarría, quien desvela que los que se salvaron se trasladaron todos a Alcalá, "llevándoselos de Granada, donde estaban sus lectores naturales y podían ser de más provecho", ha recordado López Gijón.
"Los libros se queman para que el olvido triunfe sobre la memoria, para desarraigar a un pueblo, y cuando arden, perdemos la memoria, somos nosotros los que nos perdemos", ha dicho el docente.
Ha señalado, no obstante, que "aún podemos reconstruir esa biblioteca, recuperar su memoria" y en este sentido se ha mostrado partidario de crear "una sección de al-Andalus en la Biblioteca de Andalucía de Granada, donde se recoja no sólo todo el material que la cultura andalusí produjo, sino que también habría que sumar las relecturas e interpretaciones que se han realizado hasta el presente".
Para López Gijón, "esta recuperación podría comenzar, como acto simbólico, por la devolución a Granada de los pocos manuscritos que se salvaron de la quema y que al parecer están en la biblioteca de El Escorial".
"No podemos olvidar que cuando se empieza quemando libros se termina eliminando personas", ha dicho el docente, quien ha opinado que sería una buena idea que "dentro de unos años, quizá para el 2013", cuando se conmemorará el Milenio de la Fundación del Reino de Granada, "pudiéramos decir que el mejor sitio para conocer y saber sobre al-Andalus se encuentra en la Biblioteca de Andalucía".
Por su parte, el portavoz de la Mezquita de la Paz de Granada, Ibrahim López, se ha referido al 23 de febrero de 1.502 como "un día muy triste para España y toda la cultura de al-Andalus, porque ganó la barbarie sobre la intelectualidad".
López ha explicado que, con este acto, "lo que pretendemos no es rascar en el pasado sino evitar que en el futuro se llegue a esos términos, porque para nosotros ya hay visos que demuestran que hay un racismo un tanto peligroso".