EUROPA PRESS
La comitiva constaba de tres coches, dos de los cuales estaban literalmente atestados de flores, y en el tercero, el cadáver del futbolista, que sería incinerado en el cementerio de San Fernando.
La ceremonia, por expresa petición de la familia, se desarrolló en la intimidad, por lo que sólo se desplazaron al camposanto, en dos autocares, la plantilla, técnicos y dirigentes del Sevilla, así como las autoridades y ex compañeros del jugador, como el madridista Sergio Ramos, que quisieron darle el último adiós.