EUROPA PRESS
Los hoteles de la costa de Granada han alcanzado una ocupación media este verano del 85%, lo que supone un leve incremento de tres puntos con respecto al mismo periodo de 2009, según explicó el secretario de la asociación que agrupa a la mayor parte de los empresarios del sector, Rafael Lamelas, quien calificó de "buenos" los meses de julio y agosto, pese a la crisis.
El empresario remarcó que "este ha sido el verano de los fines de semana", algo que se ha notado especialmente en el mes de julio, cuando la media de ocupación de los viernes y sábados era de entre el 80 y el 100%, mientras que de domingo a jueves sólo había ocupadas entre un 60 y un 75% de las camas disponibles. Estos datos reflejan un séptimo mes del año "bastante peor que el de 2009", añadió Lamelas.
A su juicio, agosto es el mes "que ha salvado el verano", ya que "entre el día 5 y el 22 la cosa ha estado bastante bien porque hemos tenido una ocupación media diaria de entre un 76 y un 95%, según el hotel, aunque hay establecimientos que muchos días han estado sin una habitación libre".
A pesar del incremento del 3% en las pernoctaciones, los hoteles no han ganado más en este verano. "La crisis ha hecho que tengamos que ser más competitivos lo que ha provocado que hayan bajado los precios entre un 7 y un 15%, dependiendo del hotel. También se han mantenido ofertas que no se aplicaban en agosto como la gratuidad del primer niño o una reducción del 50% en la reducción del coste del mismo", según comentó Lamelas.
Para poder ajustar lo máximo posible los precios, los empresarios del sector han puesto en marcha una serie de estrategias, entre las que destacan la compra conjunta de alimentos o materiales realizada por varios establecimientos. En este sentido, Lamelas comentó que cuanta más cantidad se compra de un producto, más barato sale y "de eso es de lo que nos estamos aprovechando los hoteles que nos hemos unido para este fin de conseguir unos costes más asequibles y que nos permitan ser más competitivos".
Lo que por el momento no varía verano tras verano es la supremacía de los turistas nacionales con respecto a los extranjeros. Aproximadamente el 90% de los visitantes son españoles, aunque sí se han producido algunas modificaciones con respecto a otras épocas estivales.
En este sentido Lamelas explicó que ha habido "un incremento del 20% en la presencia de andaluces con un aumento considerables de los que vienen desde los pueblos del interior de Málaga e incluso de Málaga capital a pasar unos días, que suelen ser los fines de semana, con nosotros porque esta es una costa mucho más tranquila y menos masificada". También han crecido en un 12% el número de sevillanos alojados en los hoteles de la comarca.