CARLOS LANDA
Este Granada CF huele a ascenso. Ya no cabe duda. La afición se ha entregado a muerte, como ayer demostraron los alrededor de 13.000 aficionados que se dieron cita en Los Cármenes. El equipo de Tomé se muestra sólido, juega de libro, la grada cada vez más se divierte y hablar de los partidos del conjunto rojiblanco es acertar a que serán todo un espectáculo. La plantilla ha cogido el rodillo. Parece de una categoría superior. Parece, no. Lo es. Y el equipo ayer reaccionó como un auténtico líder. Vivió sólo un momento de apuro en la primera mitad. Error de entendimiento de Rubén Párraga y Raúl Fernández y gol tempranero del Marbella. El Granada no se vino abajo. Todo lo contrario. El zarpazo costasoleño fue un puyazo del que el bravo equipo local se vino arriba. Iván Amaya, Felipe Sanchón y Dani Benítez pusieron un 3-1 a los 12 minutos. Ver para creer. Acción-reacción. Y luego a divertirse, a ver un fútbol que hacía años no se presenciaba en Los Cármenes. Los que han sido fieles desde el principio han comprobado la evolución. Los que ahora se han sumado a la fiesta aún se deben estar frotando los ojos. Este equipo enamora y el estadio del Zaidín muy pronto se quedará pequeño.
Rezagados, despertad
Y este Granada ha provocado el aluvión de seguidores. El ambiente es impresionante desde horas antes del encuentro alrededor de Los Cármenes. Pero más de uno y de dos se perdieron hasta la primera mitad. Hubo una pareja que se sentó a mi lado a los 43 minutos. Su móvil no paraba de sonar. "Acabamos de entrar. Las colas son alucinantes. ¿Dónde estáis?", preguntaban a otros amigos que sí estaban con antelación en el estadio. Hay que ser más previsor a partir de ahora. Sacar la entrada a lo largo de la semana es la mejor opción, De lo contrario será exponerse a perderse la primera mitad. Pero como ya parece que todo el mundo está de acuerdo, pues eso, a sacar la entrada con tiempo.
Ighalo y Berrocal
Durante la segunda mitad un ojo estaba en el campo y otro en la banda. Todos buscaban el momento del debú de Ighalo en Los Cármenes. El internacional nigeriano fue el tercer hombre de refresco. La ovación fue monumental. Tuvo sus ocasiones, pero las marró. Antes había entrado Berrocal, el ´pichichi´ rojiblanco. El joven delantero no pierde las oportunidades que le da Tomé. Ya casi todo el mundo sabe que cuando él sale al campo aún queda un gol, al menos, por presenciar. Ayer no defraudó. "Berrocal recibe dentro del área una perfecta asistencia de Cámara y zás, gol. 5-2 y a festejarlo". Antes Tariq había nublado la vista del meta marbellí con un zapatazo que levantó al público de los asientos. Se lo merece el batallador goleador rojiblanco.
El uno y el dos
El Granada concluyó ayer la jornada líder en solitario. El festival ante el Marbella no se lo podía perder nadie. Y así lo decidió Ángel Morales, el socio número 1 del Granada. El encuentro no pudo ser mejor a la hora de subir en el ascensor hasta el palco. José Vargas, el socio número 2, entró por la puerta y, emocional como él es, se abrazó a su compañero de fatigas. "Hombre Ángel, tú por aquí". "Sí. No he podido venir antes porque he tenido un problema en una pierna. Además, estoy cerca de cumplir ya los 87 años". Y los dos subieron hasta sus localidades recordando viejos tiempos y Vargas explicándole a Morales cómo es este ilusionante Granada. Por cierto, vamos a tener que llamar al Sabina para que nos prepare un himno, pero no como el del Atlético "Qué manera de sufrir". Para el Granada sería "Qué manera de jugar".