JOSÉ FRANCISCO JIMÉNEZ ORTÍZ
En el último pleno ordinario celebrado en Guadix la oposición sacó los cuchillos largos dispuestos a emprender una cruzada que les lleve a la victoria en abril de 2011.
Sucedía que durante el pleno se mascaba la tensión en los grupos de la oposición hasta tal punto que, en momentos determinados, sacaron el fuste para atosigar sin piedad al gobierno del PP. La “intensidad” con que defendieron sus propuestas, y el “acoso” que quisieron imponer al equipo de gobierno cuando éste proponía algún tema concreto no dejaba lugar a dudas. Fueron varias las “anécdotas” que salpicaron el pleno, pero quisiera detenerme sucintamente en estas que a continuación detallo:
1º.- Juan Ignacio Hernández (PSOE), con el “ímpetu” que le caracteriza y la soberbia de que hace gala constantemente, quiso y no pudo meter en un brete al gobierno de la ciudad cuando detalló una serie de documentos farragosos que hicieron tediosa su intervención, para concluir la misma acusando al gobierno del Partido Popular de subir impuestos manifestando de pasada que la ciudad de Guadix se encuentra más sucia que antes. Nada más alejado de la realidad, todo el pueblo observa con asombro la limpieza exquisita que tenemos desde que se hizo cargo de la misma la empresa adjudicataria. Y en el tema de la rebaja del IBI para 2010 parecía que no quisieran que se hiciese, cuando todos saben que es norma de los gobiernos del PP bajar los impuestos siempre que se pueda, y así lo hizo el Grupo Popular en el gobierno de Guadix. Nunca antes se habían rebajado en los casi tres decenios de gobierno socialista, todo lo contrario.
2º.- El portavoz adjunto del PSOE, Iván López, rebatió con inusitada fuerza, elevando el debate a la altura de Parlamento, porque la moción presentada por el PP solicitaba una rebaja de los impuestos aplicados por Rodríguez Zapatero. Como era de lógica aplastante, porque lo tienen bien aprendido, López Ariza culpó de todos los desmanes económicos en España a los ocho años de Gobierno de José María Aznar. Nada más lejos de la realidad puesto que esos ocho años se recordarán en la Historia de la Democracia como los más pujantes económica y socialmente, dejándole una sustanciosa herencia a José Luis Rodríguez, herencia que dilapidó en menos de cuatro años, hundiendo a España en el fondo de una crisis inusitada que no reconocieron los socialistas hasta que vieron que había más de cuatro millones de parados y que la gente, el pueblo puede pasar hasta hambre física. Quiso hacer un chiste malo don Juan Ignacio, pero allí estaba el alcalde, en éste y en todos los casos señor alcalde, para recordarle que esos cuatro millones y medio o cinco de parados no debían ser objeto de regodeo alguno, y que había que ponerse las pilas para recuperarlos para la sociedad, eso sí, desde el Gobierno de la nación española como es natural y lógico.
3º.- Mientras estaba en segunda intervención Iván López Ariza, su portavoz y jefe de la oposición, Antonio Patricio Lozano Onieva, sentado en su escaño, y mientras intervenía su portavoz adjunto, tuvo la mala educación política (y personal creo yo) de girar su sillón para mirar de frente a Iván mientras mostraba su espalda a la presidencia durante más de diez minutos. Eso no es de recibo, los políticos deben dar ejemplo de buena educación y de buen hacer. De este modo la precampaña iniciada en el pleno se manchaba con una inadecuada postura indefendible políticamente.