AGUSTÍN MARTÍNEZ
No volveré a citarles aquello de la mujer del César, pero sí a reflexionar sobre la importancia que las apariencias pueden llegar a tener, incluso en cuestiones muy relevantes. Es cierto que bien está lo que bien acaba y que los gitanos desconfían de los buenos principios, pero no lo es menos que comenzar cualquier proyecto con buen pie, nos ahorra disgustos y rectificaciones, que siempre dan la sensación de chapuza.
Valga todo lo anterior a cuenta del proyecto de Presupuestos Generales del Estado que conocimos la pasada semana y que siendo objetivamente los más importantes de la historia de nuestra provincia, han quedado sin embargo, como los que incumplen el compromiso socialista del Milenio.
Es difícil jugar peor una baza tan buena como estos presupuestos, y el PSOE lo ha hecho rematadamente mal, ya que la no inclusión de partida alguna referente al Milenio ha borrado de un plumazo, de cara a la opinión pública, los más de 393 millones de euros consignados para nuestra provincia por el Gobierno de ZP.
Con seguridad el Milenio no es una prioridad para el Gobierno de Madrid, eso es algo que todo el mundo puede comprender. Sin embargo, consignar una partida en la que figure como tal, con independencia de su cuantía, supondría lanzar un mensaje a la sociedad granadina de que la voluntad existe, aunque el momento no sea el más oportuno. No ha sido así y esa torpeza la paga el PSOE perdiendo la iniciativa a la hora de rentabilizar unos presupuestos, objetivamente muy buenos para nuestra provincia.
Nos cuentan ahora que el Milenio aparecerá en el los PGE por la vía de las enmiendas y la explicación profundiza aún más en la torpeza inicial, porque si se puede incluir en las enmiendas, ¿por qué no se hizo desde el principio?
Lo de la declaración de acontecimiento de especial interés público es, si me apuran, aún más importante, ya que de no conseguirla, el Milenio perderá muchas de sus posibilidades de financiación privada, ya que las grandes firmas siempre se van a inclinar por aquellas citas con mayor recorrido temporal.
En definitiva, hay que tener una especial habilidad para tornar lanzas las cañas. El PSOE lo ha conseguido y durante estos días, en lugar de hablar los presupuestos más cuantiosos de la historia de Granada, lo hemos hecho del chocolate del loro. Se puede hacer peor pero no se me ocurre cómo.