MIGUEL ÁNGEL F. MADRID
El aserto cuanto peor, mejor, es la guía del alcalde en Granada. No sé cómo Sebastián Pérez va a gobernar la Diputación si sigue por este camino. No sé si se llevaría como diputadas a la edil Carazo y a la edil Francés. La una echa, como siempre hace el PP, balones fuera: Que pague la Junta si la provincia quiere vuelos de bajo coste. Eso es, que pague la Junta lo que nosotros no queremos pagar, que pague la Junta para que la industria turística de la provincia gane, porque nosotros, los del PP de la ciudad, ´of course´, no pertenecemos a la provincia. Torres Hurtado, gobierna una ciudad aislada, es el centro de un territorio agresivo, abrasivo, malvado, pérfido. Que pague la Junta, qué leches, que nosotros ya pagamos una televisión local que realza los tópicos del granadinismo por cuatro millones de euros de nada gracias al denodado esfuerzo de la ciudadanía. A nosotros no nos afecta si el aeropuerto tiene destinos como Gerona o Londres o Milán o la madre que los parió. Granada, de por sí, ya se basta: Ahí está el tapeo, la Gran Vía y un regalo patrimonial y paisajístico que nos pertenece en exclusividad a los granadinos. Nada tiene que ver nuestro potencial turístico con Sierra Nevada, ni con la costa a media hora, ni con los ambientes naturales de La Alpujarra, el Valle de Lecrín o Guadix. La otra, la edil Francés, nos invitaba a los jóvenes a no preocuparnos por la marcha de los vuelos de bajo coste: Siempre podemos elegir Málaga para viajar. Podemos coger un bus que nos lleve a Málaga, o pedirle a un colega que nos acerque o dejar nuestro coche en el parking del aeropuerto. Mayor comodidad no se ha visto. Lo peor de las palabras de Francés tiene que ver con Granada. Pero han sido palabras de pasada, dichas sin querer. Si el turista no llega a Granada, sino a Málaga, lo más probable es que elija pernoctar en Málaga, venir a Granada un ratillo, ver la Alhambra y la Catedral y volverse a Málaga. Claro que esto es un beneficio para la ciudad enorme. Se llevará el turista en la retina una imagen idílica de la Alhambra, quizá compre una botella de agua en el estanco de Gran Vía que hay junto a la Catedral y, si el guía no tiene prisa, los llevará a la Brujidera a tomarse un vino, eso sí, con tapa. Pero ni una ración, mire usted, que llevamos prisa; grupo 6, por favor, ´six, please´. Riqueza mayor no se ha visto, apuesta política mayor no tiene parangón. Eso sí, ahorraremos mogollón, en hoteles, en servicios hosteleros, lo cual redundará en el medio ambiente granadino que, para contaminar, ya contamos con el caos del tráfico de la ciudad.
Así que yo me sumo a este caballo ganador, solvente y de resistencia que propone el alcalde, Torres Hurtado, para Granada: No a los vuelos de bajo coste, que si hay que pagar algo, ya les pedimos el dinero para la tele a los granadinos, que eso es desarrollo y creación de empleo para una ciudad como la nuestra. Los empresarios del sector no nos necesitan, ellos tienen en cuenta la situación provincial, regional, nacional e internacional, y no les interesa sólo la ciudad. Necios. Así que, ya lo saben, que pague la Junta. Finalmente, no al aeropuerto de Granada que, para más INRI, es de Jaén también y nosotros vamos solos. El que quiera volar pues que se compre una avioneta, o se monte el globo o parapente, o se espere a que le salgan alas. O mejor, que se vaya a Málaga la bella. Perdón, sí ya sé, la bella era Granada. Da igual, que se vaya a Málaga, que la Francés lo ha dicho. Y los turistas, que se queden en Málaga y vengan a pasear a Granada, ahora sí, la bella.
[Miguel Ángel F. Madrid es Secretario de política sectorial del PSOE de Granada]