JAVIER AGUILERA
Ahora que hay dudas lo tengo más claro que nunca: el Granada CF va a subir esta temporada. Tiene una plantilla de tanta calidad que en un grupo tan vulgar como el IV de Segunda B tarde o temprano marcará diferencias. Si estando muy por debajo de sus posibilidades se encuentra mejor que casi todos los favoritos y muy cerca de la cabeza, cuando empiece a funcionar se colocará primero y se escapará. Porque tengo claro que esté equipo ofrecerá pronto lo que todo el mundo espera de él. Ojalá que no haya que esperar a que venga Ighalo, aunque el joven nigeriano mejorará un plantel, aún sin él, capacitado para lo máximo.
Álvarez Tomé estaba en la cuerda floja antes de los tres partidos jugados en una semana y no se ha movido de ahí. Los que mandan entienden que no tienen motivos para creer en él ni más ni menos que antes. Sus planteamientos y cambios son más ofensivos, más del agrado de todos, aunque el bagaje de cuatro puntos sobre nueve y que el equipo sigue sin convencer y sin cuajar un partido completo no lo saca del atolladero. A su favor, expulsiones, malos arbitrajes y autogoles que no entran en su campo de actuación.
La apatía de demasiados futbolistas roza la barrera de la irresponsabilidad. Pina y Cordero deben actuar contra el que no es capaz de motivarlos, o contra ellos por pasar del técnico y no darse cuenta aún de la camiseta que visten. Igual solucionando este asunto empiezan las alegrías. Que las habrá, que nadie tenga duda, y muchas.