JOSÉ ANTONIO APARICIO LÓPEZ
Trátelo con mucho cuidado –hasta con mimo, si puede ser– cuando don Francisco Javier Maldonado, ex alcalde de Gójar, acuda ante usted el próximo día nueve para responder de las imputaciones de prevaricación y falsedad documental, que para colmo parece ser que le vienen, entre otras cosas, no por denuncia de terceros, sino porque cuando acudió al juzgado para otra cosa y según he leído no sólo contestó "arrogantemente", sino que además esputó afirmaciones suficientes para presumir semejantes delitos ni más ni menos que para con el PGOU, seguramente que en su concepción un documentillo de nada, un papelito del que parece y por eso lo juzga usted ahora, que quiso aprovechar que estando por publicarse seguramente diría lo que no decía cuando se envió para su publicación. De Agatha Christie.
Que conste, muy desconocido y sin embargo señor juez, que se lo recomiendo por su teórico bien. Dictar resolución o sentencia adversa puede suponer sin duda para usted la puesta en cuestión de su independencia… o más. Fíjese usted, si no, lo que don Francisco le esputó –perdón por el verbo y su repetición, pero es lo que mejor le he visto hacer– al fiscal de un caso en el que acabó absuelto (ni se me ocurre imaginar en caso de que no) hace sólo un par de semanas por según él "sobrepasarse en su competencia", es decir por cumplir su obligada función de recurrir sentencia en primera instancia para la que el propio fiscal pedía ni más ni menos que 4 años de prisión y 11 y medio de inhabilitación, a pesar de que la Sala adujera para su absolución no que se hubieran perpetrado o no los delitos, sino que la denuncia carecía de "sustento fáctico", es decir, indudablemente probatorio de su comisión. Y eso está bien por ser evidencia de garantía jurídica, como lo está de la misma manera el recurso del fiscal. Y por las mismas razones.
Bueno, con esto se despachó o, mejor dicho, así decía Europa Press que esputó: "Siento que al PSOE no le hayan servido sus largos tentáculos para conseguir su objetivo, que no era otro que lograr que un cargo público del PP fuera condenado", criticó Maldonado, quien contrapuso "el empeño de la Fiscalía por condenarle…". Y así decía EFE: "A juicio del popular, el fiscal ´sobrepasó´ sus competencias, ya que sus actuaciones evidencian ´su empeño´ en conseguir el titular que necesita el PSOE para continuar con su ´linchamiento político´ contra cargos del PP en la provincia".
A la vista de todo lo cual, señor juez, si no quiere usted acabar públicamente como un tentáculo del PSOE ni como facilitador de un titular de prensa que necesite el PSOE, ni, cosa quizá peor para el señor Maldonado y su PP, como coadyuvante de un linchamiento público, quizá lo mejor sería o bien que archivara usted la causa o bien que la sobreseyera. Al fin y al cabo aprovechar unos diíllas en los que el PGOU estaba en planchas de prensa para autorizar lo que prohibía, pensando ni más ni menos en que los ´duendes de la imprenta´ mudarían lo prescrito, es pecata minuta, pecadillo venial de nada, para quienes provienen y persisten en modos y costumbres de imposición sumarísima. No obstante, si usted piensa libre e independientemente otra cosa, hágala, pero sepa que, si no es la que conviene, será porque ni es libre ni independiente. Por lo menos.