AGUSTÍN MARTÍNEZ
Hemos concluido una de las semanas en la que la pregunta más repetida entre el personal ha sido la que encabeza esta columna. Lamentablemente las respuestas han brillado por su ausencia.
Seguro que se habrán preguntado por qué el PP se empecina en no querer recordar con una sencilla placa a los 2.400 granadinos fusilados junto a las tapias de nuestro cementerio, mientras insiste –prietas las filas, recias, marciales...– en mantener el monumento que homenajea a uno de los principales instigadores ideológicos de aquel horror.
Probablemente también querrán saber cómo es posible que por mucho calentón que uno pueda tener alguien que ha sido honrado con la Medalla de Andalucía, como Ian Gibson, pueda amenazar con devolverla porque las cosas en la fosa de Lorca no se vayan a hacer como a él le da la real gana.
Quizás también sientan cierta perplejidad al confirmar que Luis García Montero, uno de los más prestigiosos profesores, poetas, columnistas y pensadores de nuestro país, se haya despedido de nuestra Universidad, donde por el contrario se queda alguien que en sus clases califica a Lorca de "fascista" y a Ayala de "nazi".
Y probablemente hoy estarán atentos a si los directivos de Ryanair han decidido ya borrar a Granada de los destinos de sus aviones, retrotrayendo así nuestro aeropuerto al tiempo de los biplanos, pues parece que desde entonces no se paga a la compañía irlandesa un euro ´made in Granada´.
Seguirán preguntándose cómo es posible que el ´futurólogo´ portavoz del PP en la Diputación, José Antonio Robles, vaya a cumplir mañana dos semanas sin presentar su dimisión tras su vergonzoso vaticinio de con quién se va a casar una niña de catorce años. Robles, más conocido como ´Mister Abanderado´, por lo bien que le quedan las camisetas interiores, pretende seguir siendo portavoz, mientras el personal se descojona cuando le oye hablar de cualquier cosa y sus ´compis´ le dejan más solo que la una.
Y quizás también estén interesados en conocer las razones por las que a Torres Hurtado y su troupe les produce alergia aguda todo lo que se parezca a una comisión de investigación, ahora con los contratos de Intralia, antes con los de la adjudicación del ´stand´ de Fitur a los ´amiguitos del alma´, etc, etc.
En fin, que como en los viajes infantiles sólo falta una pregunta, y que más que ¿cuándo llegamos?, debería ser ¿a dónde vamos?