JAVIER LÓPEZ GIJÓN
No estamos acostumbrados a que la lectura sea noticia en los periódicos y mucho menos titular de portada, como ocurrió hace unos días en La Opinión. La noticia tenía como base un estudio sobre usos y hábitos culturales, realizado por el Proyecto Atalaya, en ciudades andaluzas con campus. Dado el interés que tiene dicho estudio nos gustaría hacer algunos comentarios al respecto.
Comenzaremos por el tiempo dedicado a la lectura, según el "Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros", realizado por el gremio de editores, en España se dedican 50 minutos diarios a la lectura. Cuatro capitales andaluzas superan la media española: Córdoba (64.7), Cádiz (64.2), Granada (64.1) y Jaén (59.2). La que menos tiempo dedica es Málaga (30.7). Veamos ahora los porcentajes entre la población lectora y la no lectora de libros, para España la población lectora es del 53,9% y la no lectora es el 46.1%. Para las capitales andaluzas la población lectora es del 60.2% y la no lectora el 39.1%. La mejor situación entre las capitales andaluzas la encontramos en Granada (72.8% lectores y 27.3% no lectores) y Córdoba (71.4% y 25.5% respectivamente). El caso más grave es Málaga, la única ciudad andaluza donde los no lectores (62.6%) superan a los lectores (36.7%). Para 2004 la media europea de población lectora alcanzaba el 64%, y la no lectora el 36%. Por tanto vemos que la situación de las capitales andaluzas es mejor que la posición que alcanza España. La situación española está por debajo de la europea, pero las ciudades de Granada y Córdoba superan tanto la media española como la europea. Sin duda los niveles en estas dos ciudades son excelentes. Si ahora vemos los libros leídos en el último año por placer (no profesionales) destacan Córdoba, con 5.8 y Granada con 5.5, los últimos lugares son para Málaga y Huelva, con 3 libros.
Estos resultados se refieren a la lectura total, sea pública o privada, que hacen las personas. Vamos a ver ahora la lectura pública, desarrollada principalmente gracias a las bibliotecas. El porcentaje de personas que son usuarias de bibliotecas en las capitales andaluzas es aproximadamente del 18,5%, por encima de la media se encuentran Córdoba (27,3%), Jaén (25,6%), Granada (22,7%), Cádiz (22,1%) y Huelva (19%). El porcentaje de personas que nunca o casi nunca han ido a una biblioteca en las capitales andaluzas en el último año es del 80,2%. En una situación peor, es decir, un porcentaje de no ir a las bibliotecas mayor, encontramos las ciudades de Málaga (92%), Sevilla (88,6%), y Almería (84,6%). El porcentaje de uso de bibliotecas para España es del 29,6% de la población, luego las capitales andaluzas están algo más de diez puntos por debajo. Para países como Reino Unido o Finlandia este porcentaje está por encima del 50%; Castilla y León o Castilla-La Mancha tienen un 48.7% y 39%, respectivamente, de población que es usuaria de la biblioteca. Si ahora vemos el número de documentos por habitante que tienen las bibliotecas observamos que mientras para España es de 1.4, el de Andalucía es de 1. De nuevo Castilla-La Mancha y Castilla y León aparecen en mejor situación con 2.7 y 2.3 documentos per capita. Para Europa el número de libros por habitante, en el 2000, estaba en 2.4
¿Cuál es la razón de este impacto tan pequeño de las bibliotecas de las capitales andaluzas respecto a España o Europa? La razón es un servicio de lectura pública, es decir bibliotecario, mucho menos dotado: menos bibliotecas, menos euros por habitante para bibliotecas, colecciones e infraestructuras más pobres. Veamos dos ejemplos: Mientras los gastos corrientes para bibliotecas y por habitante en 2007 para Andalucía era de 5,4 ¤, para España era de 8,1 ¤, para Castilla-La Mancha 14,4 ¤, y el de Castilla y León 9,9 ¤. Las adquisiciones por mil habitantes en las bibliotecas españolas es de 111 documentos, para Andalucía es de 75. De nuevo Castilla-La Mancha y Castilla y León están por encima de la media española y por supuesto de la andaluza con 212 y 129 documentos respectivamente. Estas entradas (input) menores en la red de lectura pública de Andalucía hace que sus salidas (output) también sean menores. Veamos un ejemplo: mientras el préstamo por habitante es de 0.4 para Andalucía el de España es el triple (1.2), para Castilla-La Mancha es de 2.2 y para Castilla y León es 2.5. El préstamo per capita en Europa asciende a 4.9.
Según los resultados del estudio de usos y hábitos culturales, elaborado por el Proyecto Atalaya, podemos deducir que las capitales andaluzas funcionan bastante bien en lectura privada, es decir, la que realizan los andaluces con sus medios (más tiempo de lectura, un porcentaje más alto de población lectora, etc.). Pero cuando aparecen los medios públicos, la Administración, para apoyar y aumentar esta lectura estos medios son muy inferiores a los que se ofrecen en España o en Europa. La lectura pública en las capitales andaluzas apenas tiene apoyo por parte de la Administración andaluza, cosa que no ocurre en España ni por supuesto en Europa, donde las dotaciones para lectura pública, para bibliotecas, están muy por encima.
Para terminar nos gustaría dar uno de los resultados del Barómetro de Junio del CIS: un 74.4% de la población opina que hay que gastar "más dinero público en promover la lectura y las bibliotecas". ¿Está la población más avanzada que los políticos andaluces?
[Javier López Gijón es Profesor de la facultad de Comunicación y Documentación]