JOSÉ LUIS SERRANO
Distinguida señora: sobre su nueva mesa de trabajo en la Consejería de Obras Públicas se habrá encontrado usted con el proyecto de la Ronda Este para Granada. A errores anteriores, ese proyecto acumula uno nuevo de tamaño histórico: se trata de cerrar el anillo de autovías de Granada, enlazando la Ronda Sur con la A92, a través de una autovía que costará 180 millones de euros según los proyectistas (800 según Los Verdes y Ecologistas en Acción), con taludes de 60 metros y un viaducto que plantará sus pilares en el punto donde el valle del Darro y el parque de Sierra Nevada se unen.
El proyecto es un ecocidio, pero imagino que usted ya estará pensando que su consejería no es la de Medio Ambiente, sino la de Obras Públicas, que usted no evalúa impactos ambientales, sino modelos de ciudad y transporte de personas. Muchos pensamos que tan tajante separación de competencias no es posible pero, por una vez, hablemos sólo de urbanismo.
Un proyecto de esta envergadura hace ciudad, es decir, marca por muchas décadas la evolución urbana. Así vista, la ronda este hará Granada y usted sabe muy bien, porque ha sido alcaldesa de Córdoba, que no es lo mismo hacer Kansas City que Granada. Este proyecto va a condicionar el desarrollo urbano de la ciudad en los próximos cien años y, sin embargo, lo va a hacer en torno a una tecnología, la del automóvil, que sabemos que no dudará tanto tiempo.
Y, no en último lugar, queda el problema del qui prodest. La zona que destruirá esta autovía es tan paradisiaca como deshabitada. Unos kilómetros más arriba hay una vía de conexión entre la carretera de Sierra Nevada y la A92. Es una zona tan deshabitada como Jesús del Valle, pero mucho menos valiosa. ¿Por qué esta alternativa ni siquiera ha sido considerada? Nadie quiere ser ingenuo, cualquiera sabe que la autovía llama a la urbanización y que el trazado elegido es más atractivo para constructores y políticos afines.
Corren rumores sobre quienes serán los beneficiarios, pero el caso es que se trata de un empeño del PP, respaldado ahora al parecer por un acuerdo con algunas administraciones gestionadas por el PSOE, que no sabemos muy bien cuándo se ha cerrado ni en qué mesa se ha adoptado, ni qué grado de unanimidad tiene en el ‘mundo socialista’. Sólo algún blog de algún alcalde da nombres propios. Sabemos que administraciones públicas dirigidas por el PSOE, como el Patronato de la Alhambra, han exigido modificaciones drásticas en el periodo de alegaciones.
Sabemos que la Unesco reaccionará. Esperamos la reacción de Medio Ambiente. Sabemos que usted visitará pronto Granada. Sabemos sobre todo que usted fue alcaldesa de una ciudad milenaria y nos entiende. Y sabemos que la decisión es suya porque ahora usted manda. ¿O no?