REDACCIÓN
La concejal del Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Granada, Maite Molina Navarro, ha señalado al alcalde de la ciudad, José torres Hurtado, y a su "irresponsable gestión económica" de ser responsable también de la situación laboral de los trabajadores de ayuda a domicilio de la empresa CLECE, y de los efectos negativos que para los tres mil usuarios de ayuda a domicilio en la ciudad por este conflicto laboral.
Según explica la edil de la formación de izquierdas el Ayuntamiento adeuda más de 9,5 millones de euros a la empresa concesionaria de este servicio, CLECE, y no es capaz de garantizar la continuidad de este servicio que este año ha recortado en un 30% correspondiente a la aportación municipal. "Esta es el panorama que el alcalde de Granada ha dejado con la ayuda a domicilio en Granada, lo que ha dejado a trabajadores y a usuarios en una situación de indefensión, frente a la empresa que está incumpliendo sus compromisos laborales y por tanto también las condiciones del contrato de Ayuda a domicilio en la ciudad".
Es por ello que IU pide que el Ayuntamiento de Granada "sancione a la empresa CLECE" por el incumplimiento de las condiciones del contrato que regula este servicio público "la incertidumbre que viven los trabajadores y su situación de precariedad laboral provocan una merma clara en la calidad y las condiciones de este servicio" indica Molina quien además pide "que el Ayuntamiento intervenga en este conflicto laboral para exigirle a la empresa unas condiciones dignas para los trabajadores y se garantice el cobro de sus nóminas". La concejal de IU recuerda "que el Ayuntamiento es el máximo responsable de la gestión del servicio en la ciudad y por eso tiene la obligación de intervenir para evitar conflictos laborales que afectan a los usuarios de la ayuda a domicilio".
Además la edil de la formación de izquierdas reclama un plan de pagos con la empresa "para que la empresa no utilice a trabajadores y usuarios de la ayuda a domicilio de granada como rehenes frente al Ayuntamiento, necesitamos un ayuntamiento firme frente a estos abusos de CLECE y responsable con el pago a las empresas que contrata, porque trabajadores y ciudadanos de Granada no tienen que pagar los platos rotos de una gestión económica de la ayuda a domicilio que ha sido pésima y abusiva con los intereses de la ciudad".