EFE
La comunidad hinduista de Granada que ha sido acusada de ser una secta ha defendido la labor de su gurú y ha asegurado estar viviendo "un infierno por una injusticia" después de que el líder haya sido culpado de someter laboral y sexualmente a las mujeres que pertenecen a ella.
La vicepresidenta de la comunidad "Vadika Pratisthana Sangha. Comunidad Hinduista de la Dharma Védica de España", Tara Shakti Chaitanya, ha negado este miércoles en rueda de prensa las acusaciones y ha asegurado que el maestro está "ampliamente reconocido" mundialmente, principalmente en la India.
Ha añadido que varias comunidades internacionales se han puesto en contacto con ellos "bastante irritados" por las informaciones que han aparecido en los medios de comunicación.
"Están atacando durísimamente a nuestro maestro sin ningún fundamento", ha indicado Tara, quien ha explicado que la comunidad está sometida a lo que dicen las escrituras del hinduismo y que "no se hace nada más allá".
Ha calificado de "absolutamente inciertas" y de "mentiras" las acusaciones delictivas que se han hecho de la comunidad y ha dicho que están muy alarmados porque se les están haciendo "muchísimo daño" después de treinta años en España "con una trayectoria intachable".
Respecto a la "manipulación y explotación sistemática" que denunciaron un grupo de antiguos adeptos y familiares de las personas que forman parte ahora de la comunidad, Tara ha señalado que se debería haber cotejado "quiénes son" ya que algunos de ellos tienen antecedentes delictivos, según ha afirmado uno de los abogados de la comunidad Juan Luis Aguilera.
Uno de ellos, David Beriain -que estuvo 18 años en la comunidad- tiene un proceso abierto por estafa a una empresa, ha informado Tara, quien cree que éste es su último recurso pero que "se le ha escapado de las manos".
En relación a los supuestos problemas que las integrantes de la comunidad tendrían con sus familias, la vicepresidenta ha dicho que no existen salvo en un caso aislado y que cada miembro "hace lo que quiere" respecto a los votos de pobreza o castidad, siendo simplemente un "fenómeno social" que la gran mayoría sean mujeres porque se interesan más por la espiritualidad que los hombres.
Una de las monjes más antiguas, Narajani Chaitanya, que padece una "grave enfermedad" ha manifestado que esta situación está perjudicando "considerablemente" a su salud y que no le gustaría que concluyera su vida en un momento en el que se está denostando todo por lo que ha trabajado durante muchos años.
La letrada Mercedes Merinas ha informado de que se les ha notificado la admisión a trámite de una querella que presentaron en principio para que se averiguara quiénes estaban detrás de un blog de Internet en el que se les acusa y que posteriormente se amplió a las personas que salieron en los medios de comunicación denunciando los supuestos abusos del gurú.
Asimismo la comunidad se ha querellado contra varios medios de comunicación nacionales y locales por imputarle al líder delitos que no se han demostrado.