JESÚS CARRERAS
Esteban J. Csik ha denunciado este lunes ante el Juzgado de Instrucción Nº 9 de Granada la actitud de un grupo de agentes de la Policía Local de Granada que le multaron a él y a una amiga por estar bebiendo un refresco de cola y comiendo un bocadillo en la Plaza Liñón, más conocida como 'Plaza del Ocho', en el Albaicín.
Csik, ciudadano argentino con pasaporte francés y residente desde hace tres años en Granada, ha relatado en declaraciones a laopiniondegranada.es que el pasado martes por la tarde "estaba con una amiga en una plaza del Albaicín tomando una Coca cola y comiendo un bocadillo, cuando aparecieron seis Policías Locales en dos furgonetas, que nos solicitaron la identificación. Un agente me preguntó la dirección de mi residencia particular, a lo que le respondí solicitando información sobre la razón de ese operativo. El policía nos acusó de estar haciendo botellón", asegura.
"Acto seguido, le mostré la botella que compartía con mi amiga, una botella de Cocacola de un litro, diciéndole que no es botellón y que cómo me podía multar por beber una Coca Cola, que era ridículo e inexplicable. El agente me contesta que está prohibido beber en la vía pública, y yo estaba bebiendo", mantiene este estudiante de la Facultad de Económicas.
"Viendo la situación exagerada y poco coherente le solicité que se identificara, pero no quiso ni mostrarme la placa, ni decirme el nombre, alegando que le llamara señor agente", afirma Csik, que realizó hacer una llamada a un amigo para ver cuáles eran sus derechos y cuáles las obligaciones de las fuerzas policiales. En ese momento otro policía le interrumpió y le espetó: ¡Boludo eres tú!, aunque asegura que esta violencia verbal no llegó a la física en ningún momento.
Al finalizar la llamada, un segundo agente le preguntó si deseaba firmar la denuncia. "Le dije que sí pero con alegaciones y le exigí que se identificara. En ese momento me quitó la multa y el bolígrafo de las manos, negándome otro derecho, ya que marcó en la denuncia que rehuso a firmar. Le indiqué que debía agregar al texto de la denuncia "que estoy con una botella de Cocacola", lo cual finalmente aparece en el parte de alegaciones. El denunciante afirma que el agente también le quitó la denuncia para tachar la palabra "no alcohólica".
"Una vez leído el documento, volví a insistir en la identificación y en que quería firmar la denuncia, a lo que se negó rotundamente. A mi amiga la multaron por el mismo motivo aunque no estuviera ni bebiendo, ni alterando la convivencia, ni concentrarse, pues éramos solo dos personas", asegura Csik.
"Mi amiga le pidió una explicación al agente, el cual riéndose, dijo que estábamos juntos todos los presentes en la plaza, aunque la verdad es que no nos conocíamos si quiera. Posteriormente, un Policía Local finalizó la conversación con un tajante: Ya nos veremos en los juzgados a ver quien se ríe más", apostilla Csik.
Este estudiante de Económicas ha decidido realizar esta denuncia ante los medios de comunicación tras conocer que "ya les ha sucedido algo similar a muchas personas en Granada" y porque está convencido de que hay "una irresponsabilidad política en el legislador que permite una ley por la que te pueden multar por beber un refresco en la vía pública".
"Me parece alarmante y preocupante que se genere y tolere este tipo de situaciones. Hago un llamamiento a todas las personas y organizaciones a denunciar este tipo de actuaciones, como así también estas normativas y leyes que recortan los derechos fundamentales del individuo", ha destacado.
Por otra parte, este periódico digital se ha puesto en contacto con el portavoz de la Policía Local de Granada, que no ha querido realizar declaraciones hasta conocer más datos sobre la denuncia.