REDACCIÓN
Las mujeres siguen cobrando un 34,4% menos que los hombres en Granada. Así lo ha indicado Mercedes Martín, secretaria de Mujer e Igualdad de UGT en Granada, donde la brecha salarial se sitúa en 512 euros mensuales. Además, los sectores feminizados son los de peor remuneración, mientras que las actividades laborales que denotan mayores discriminaciones salariales son los servicios de atención personal y la hostelería.
Igualmente, el sindicato denuncia que las mujeres perciben salarios más bajos realizando el mismo trabajo, lo que significa que la discriminación salarial aparece dentro y fuera de la categoría profesional. Dentro, en función de pluses y complementos, y fuera, por una valoración sexista de los puestos de trabajo y por los obstáculos que tiene que salvar una mujer para desarrollar una carrera profesional equivalente a la de un hombre.
La Secretaria de la Mujer de UGT-Granada denuncia que la discriminación salarial hacia las mujeres también se da en la contratación, pues las trabajadoras tienen un mayor índice de contratos por debajo de su categoría, a tiempo parcial y de carácter temporal, sin olvidar la mayor presencia de las mujeres en la economía sumergida.
A su juicio, existen factores estructurales que mantienen la brecha salarial como son la segregación ocupacional, la mayor precariedad laboral de las mujeres, su incorporación tardía al mundo laboral y la permanencia de roles y estereotipos que impiden el desarrollo profesional de las mujeres. Por ello, el sindicato reivindica la igualdad salarial para las mujeres, ya que "el sexo no debe determinar ni el empleo al que se acceda ni la retribución apercibir".
Para la representante sindical, la corrección de la discriminación retributiva por razón de sexo pasa principalmente, porque las mujeres negocien sus condiciones salariales de la misma forma que los hombres. No habrá una plena integración social y laboral de las mujeres, ha dicho, hasta que estas no tengan un reconocimiento económico equivalente al de los hombres. Para ello, UGT Granada reivindica la igualdad como un objetivo sindical prioritario, pues la igualdad es la base desde la que se construye cualquier sociedad democrática que se precie de serlo, ha concluido