M.O.
El informe Eseca 2008 de CajaGranada ofrece un monográfico de los últimos 25 años de la economía andaluza, cuyos datos revelan el constante crecimiento de todos los sectores productivos y el avance de la sociedad. Lo subrayó ayer el presidente de CajaGranada, Antonio Claret-García, al recordar que la renta familiar pasó de 2.400 euros en 1983 a 13.000 en 2008, al evolucionar de "una economía rural a una urbana" y a crear con el tiempo "una amplia red de cobertura social en pensiones, sanidad y educación". En definitiva, en 25 años se ha creado riqueza y se ha mejorado su distribución entre los andaluces.
El estudio, presentado ayer en la central de la entidad ahorrista, afirma que históricamente ha mostrado "un nivel de desarrollo más débil que el conjunto de España". El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) ha sido mayor en la comunidad en el periodo 1983-2008 que la media española. La mayor población, sin embargo, ha "impedido que exista una convergencia del PIB por cápita" entre Andalucía y España.
En comparación, los principales obstáculos que dificultaron el desarrollo respecto al conjunto de comunidades se fundamentan en la baja productividad de las ramas agrarias tradicionales, las industrias de baja intensidad tecnológica y gran parte de los servicios destinados a la venta.
El Eseca puntualiza que durante las últimas décadas se avanzó en la acumulación de capital humano e innovación tecnológica que permitieron reducir distancias con el resto de España. "A pesar de ello, la comunidad aún tiene necesidad de inversiones en infraestructuras, en formación y en I+D".
Punto de partida. El acontecimiento que supuso el impulso más significativo fue la adhesión del país a la Comunidad Económica Europea en 1986, lo que permitió el acceso a nuevos mercados a las firmas andaluzas. A principios de la década de los 80, la tasa de actividad creció continuamente y a un mayor nivel que la media nacional. Concretamente, esta variable aumentó el 28% entre 1984-2008 a nivel autonómico y el 21% en el ámbito nacional. Destaca, por su parte, la incorporación progresiva de la mujer al mercado laboral y el cambio en la edad media de la población activa, que en los últimos años se redujo en menores de 19 años y en mayores de 55 un 18% y 9%, respectivamente, desde 1984.
La tasa de ocupación pasó del 35% al 47% entre ambos años de referencia, con un aumento especial en los colectivos que partían desde una situación más desfavorable, como las chicas y los trabajadores menos cualificados.
La tasa de paro, por su parte, ha presentado una tendencia irregular; si en 1983 alcanzaba al 22% de la población activa, creció hasta el 30% en 1987 para bajar y subir constantemente; el pero registro se alcanzó en 1994, con una tasa de desempleo del 34%, y el mejor se encontró 2006, con un 12%.
García destacó como punto de partida de este periodo de bonanza el Estatuto de Autonomía, que consiguió "recuperar" el orgullo de los andaluces. Por eso, puntualizó que "surgirán nuevas crisis, pero los andaluces podemos estar orgullosos de lo que hemos logrado todos juntos durante 25 años".