M.O.
La visita del presidente de Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), Antonio González, y la consejera de Obras Públicas, Rosa Aguilar, estuvo organizada con celo. Adif había puesto microbuses en Granada y Málaga a disposición de los periodistas para cubrir el acto. La primera parada fue en Arroyo de la Negra (Archidona). Allí, tras media hora de espera, llegaron los representantes públicos, entre los que se encontraba el subdelegado del Gobierno, Antonio Cruz.
Tras un breve recorrido y un posado fotográfico, los dirigentes se trasladaron a Quejigares (Loja) donde se preveía la puesta en marcha de una tuneladora. Con cascos de operarios y chalecos, todos los presentes se colocaron en un lateral de la máquina para verla en acción. Pero la enorme máquina hizo unos movimientos lentos y se detuvo, al parecer porque su arranque pleno requería más tiempo.
Tras esta ´demostración´, los asistentes se dirigieron a una carpa especialmente pensada para el encuentro con los medios. Allí, hablaron el titular de Adif y la consejera de Obras Públicas, declaraciones que se podían seguir por dos pantallas laterales. Un acto eficazmente preparado, con una salvedad: no hubo turno de preguntas para los informadores, a quienes no les quedó más remedio que abordarlos cuando ya se marchaban.
Las respuestas fueron cortas. Y no había mucho ánimo de hablar, a excepción de otros políticos presentes como el senador socialista Manuel Pezzi; el delegado de Obras Públicas, Jorge Rodríguez, y el delegado de Gobierno de la Junta en Granada, Jesús Huertas.