LA OPINIÓN
Aunque los vecinos admiten que la asistencia sanitaria ha mejorado mucho en los últimos años, también resaltan la falta de cobertura que sufren por las tardes y los fines de semana. De hecho, fuera del horario de consulta de su municipio, los ciudadanos tienen que desplazarse hasta el centro sanitario más cercano, que en el caso de los residentes en Quéntar, se encuentra en Cenes de la Vega. Ahora bien, el consultorio cenero cierra los domingos, por lo que en caso de urgencia, los enfermos tienen que ir hasta el barrio granadino del Zaidín para ser atendidos. Peor aún es la asistencia pediátrica, puesto que el especialista sólo acude a Quéntar un día en semana. “Con lo delicados que son los niños, si no está el pediatra tienes que ir a Granada y eso si tienes suerte y te quieren atender sin cita previa”, denuncia María del Carmen, una de las recientes madres del municipio.