LA OPINIÓN
Pese a que la ordenanza de la convivencia regula otras actividades que se pueden considerar molestas para el ciudadano, la Policía Local no advertirá del riesgo de sanción a quienes sean sorprendidos mendigando de forma insistente en la calle o alterando la siesta de cualquier vecino. Actividades como los grafiti, la pegada de pancartas, carteles y folletos, aliviar las necesidades fisiológicas en la calle o el comercio ambulante no autorizado de alimentos, bebidas y otros productos también será perseguidos desde la entrada en vigor de la ordenanza. Hasta entonces, estos colectivos estarán ‘a salvo’ de la presión policial, al contrario de lo que sucede con las prostitutas y sus clientes.