M.Á.R.
“Pido al Ayuntamiento una propuesta para eliminar las barandillas del Realejo antes de la próxima Comisión de Patrimonio o tendré que recurrir a instancias superiores, como la Fiscalía”. Así de contundente se mostró ayer el delegado de Cultura de la Junta, Pedro Benzal, que aseguró haber tenido “mucha paciencia” con la Gerencia de Urbanismo de la capital, “porque llevamos un mes y medio esperando esa propuesta”.
La colocación de barandillas en las aceras del Realejo fue rechazada por la Junta por su fuerte impacto visual, “pero debe ser el Ayuntamiento el que proponga una alternativa, ya que es la institución que ha cometido el error”, explicó ayer Benzal, que admitió la necesidad de impedir el aparcamiento de vehículos en las aceras del barrio histórico. “Creemos que hay que combatir los estacionamientos ilegales, pero no con barandillas.
Hay otras alternativas”, apuntó el delegado. Entre las posibles soluciones, Benzal abrió la puerta a la instalación de pilonas “en algunas zonas concretas” del Realejo “e incluso puede que aprobemos alguna barandilla aislada que sea necesaria, pero no en la cantidad que existen ahora”. Benzal aseguró que éste es “un último ruego” para que el ayuntamiento sea “leal” y cuente con la Comisión de Patrimonio antes de ejecutar obras, “porque así lo dice la ley, no por capricho”.
Además del Realejo, la Delegación del Cultura mantiene otro frente abierto con el Ayuntamiento: la reforma de la calle Pagés. Benzal criticó que el alcalde, José Torres Hurtado, diera por comenzadas las obras en esta vía del Albaicín hace varios días “cuando el proyecto no ha sido aprobado por la Comisión hasta hoy (por ayer)”. El delegado anunció que remitirá un apercibimiento al Ayuntamiento de la capital por esta actitud, “porque las instituciones debemos dar ejemplo y no comenzar un proyecto que no cuenta con los permisos necesarios”, señaló.