LA OPINIÓN
Emasagra y la Agencia Andaluza del Agua acordaron el pasado mes de febrero explotar sólo dos de los catorce pozos con los que se abastece la capital y el área metropolitana, lo que supuso un descenso en los gastos de suministro. La empresa granadina, que surte a 14 municipios (Granada, Alhendín, Armilla, Cájar, Cenes de la Vega, Cúllar Vega, Churriana, Gójar, Huétor Vega, Las Gabias, La Zubia, Ogíjares, Pinos Genil y Pulianas), también utiliza el agua de los pantanos de la Conferencia Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). En concreto, el suministro se alimenta de Canales y Quéntar, que permaneció más de un año fuera de servicio para reparar una canalización. Por otra parte, en el último año hidrológico han caído en Granada 458 litros por metro cúbico, un 40% más que el periodo de aguas anterior, en el que hubo 324 litros. Esto supone que las reservas han aumentado y, junto a la apertura de Quéntar y el cese de actividad en 12 pozos, el recargo por sequía podría ser retirado al haber menos gastos.