LA OPINIÓN
Aunque la recesión en el sector de la construcción afecta a todos los ámbitos del mismo, las transacciones inmobiliarias en la provincia realizadas por ciudadanos residentes en otros países han registrado en los últimos tres años una caída muy superior a las formalizadas en España. En este sentido, mientras que las compras en Granada por extranjeros experimentaron desde 2006 hasta este año una disminución del 88,8%, las operaciones de residentes en el país se redujeron en un 25% (tres veces menos que en el caso anterior). De este modo, en el primer semestre de 2009, los empresarios granadinos solamente introdujeron en el mercado exterior 16 inmuebles, frente a las 135 que fueron vendidos a extranjeros en el mismo período de 2006. No obstante, la crisis del ladrillo ya se empezó a notar a partir de 2007, cuando se culminaron (en los seis primeros meses) 72 operaciones inmobiliarias en la provincia (casi la mitad que en el año anterior). Asimismo, en la primera mitad de 2008 tan solo se vendieron en Granada quince pisos a personas residentes fuera de España.