LA OPINIÓN
En opinión de Méndez de Lugo, lo que debe primar en una justicia enfocada a la tutela judicial efectiva y de calidad es el papel “activo” del juez, sin demérito de otros funcionarios cualificados. El presidente del alto Tribunal considera necesario que la inversión en justicia se centre en el aumento de la ratio de jueces por población, tal y como lo contempla el plan de modernización, pero “con una contención clara de los costes de estructura burocrática”. También apuesta por la “profesionalización absoluta” de jueces y magistrados, reduciendo a la “mínima expresión” la justicia llamada interina; y se decanta por una estructura organizativa más amplia que los tradicionales juzgados unipersonales. Lo que tiene claro es que la mejora precisa de un “amplio pacto político”.