LA OPINIÓN
Quienes no encuentren sitio en universidades públicas tan solicitadas como la de Granada siempre pueden encontrar un hueco en los campus privados. El problema en estos casos es que los precios por año se disparan. Muchas familias granadinas, de hecho, no pueden costear las tarifas de las universidades privadas españolas, que suponen un desembolso por año hasta siete veces superior al de la UGR. La crisis económica actual agrava, además, la situación. El precio de las matrículas en los centros privados no es muy superior al de los públicos –unos 900 euros–, pero el problema llega después. Cada mes hay que desembolsar unos 500 euros de media por los estudios universitarios elegidos. La factura final por curso en las universidades privadas se dispara finalmente: la Universidad Europea de Madrid, por ejemplo, sale por 9.020 euros por año, mientras que la San Pablo CEU se sitúa en 8.330 euros y la Antonio de Nebrija en 8.200 euros. El coste medio de estos campus es de 7.179 euros, según un estudio elaborado por la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI).