LA OPINIÓN
El Ayuntamiento granadino no es el único que apuesta por el veto a las meretrices en la vía pública. En la vecina Málaga, el servicio jurídico su consistorio trabaja ya en la redacción de una norma municipal de convivencia, al igual que pasa en otras localidades como Lérida, Valencia, Castellón o El Ejido (Almería).
Barcelona, sin embargo, fue la capital pionera en aprobar una ordenanza de convivencia que regulaba la prostitución callejera, pero cuatro años después de su puesta en marcha la experiencia ha demostrado la escasa eficacia de la normativa municipal. De hecho, la ciudad barcelonesa ha sido protagonista este verano por la aparición de este fenómeno en el centro histórico de la ciudad.