LA OPINIÓN
La libertad de acceso de los titulados superiores en Formación Profesional puede complicar mucho la obtención de plaza en las carreras más solicitadas de la UGR. Es el caso, por ejemplo, de los estudios de Medicina. La facultad granadina de estudios médicos elevó el listón para el acceso de nuevos alumnos en un 8,7, la segunda nota más elevada en Andalucía. El ‘problema’ llega porque los titulados de FP que hayan cursado estudios relacionados con la rama sanitaria podrán acceder el próximo año a Medicina siempre que su nota media supere el 8,7 que se exigen actualmente –si es que no sube más aún–. Esta circunstancia, evidentemente, reducirá las posibilidades de aquellos que procedan del Bachillerato. Una situación parecida se puede producir en estudios como Enfermería, Fisioterapia u Odontología.