LA OPINIÓN
El alcalde volvió a plantear ayer la necesidad de iniciar un plan de rehabilitación integral, como el llevado a cabo en Santa Adela, para “sanear” el Bajo Albaicín. Torres Hurtado pidió la colaboración de la Consejería de Vivienda para realizar un proyecto de mejora en las casas que conforman la franja entre el Albaicín y la Gran Vía. “La zona es un foco de infravivienda e insalubridad en la que debemos actuar”, aseguró el regidor, que admitió que una intervención de este tipo es “compleja y costosa”. El consejero se mostró dispuesto a organizar una cita monográfica sobre la situación del Albaicín, en la que ambas administraciones acuerden la mejor manera de actuar en la zona. “Tenemos que consensuar cómo se rehabilita, aunque el modelo de la Junta persigue que los vecinos del barrio continúen residiendo en él”, señaló Espadas, que recordó que la Consejería que dirige ha realizado en los últimos años una importante inversión para mejorar las condiciones de muchas viviendas en la zona.