LA OPINIÓN
El gran apoyo que ha recibido el nombramiento de Antonio Jara como candidato a la presidencia de CajaGranada despierta en el protagonista una gran responsabilidad y compromiso, por lo que adelantó a la sociedad granadina que ofrecerá, en el desempeño de su función, “trabajo, honestidad, lealtad, austeridad y espíritu de servicio para los que más lo necesitan”. “Pocos cargos arrancan con tanto respaldo político y social como en mi caso y esto responsabiliza mucho porque nunca me ha gustado despertar expectativas que luego pueden convertirse en grandes decepciones”, explicó Jara, quien aclaró que aunque se encuentra muy a gusto como consejero del Consultivo de Andalucía, no se pudo negar a la oferta de CajaGranada. “Tenemos una excelente entidad financiera que se configura como una de las piezas más importantes de nuestro tejido socioeconómico y es un buque insignia de la estrategia granadina”, argumentó el ex alcalde de Granada, quien prometió luchar por los 2.300 trabajadores, los miles de impositores y los cientos de empresarios que están vinculados a la Caja de ahorros. “No toleraré una falta de respeto ni al más modesto de los impositores”, amenazó el sucesor de Antonio-Claret García.