P. E.
El Ayuntamiento "debe convocar unas oposiciones para el cargo de intendente mayor" que ocupa Mariano Valbuena, según comentó uno de los mandos policiales afectados por la designación. La falta de publicidad en el proceso selectivo, dejando fuera a varios compañeros del cuerpo, fue una decisión "arbitraria que perjudicó a las aspiraciones legítimas" de varios componentes de la escala de mando de la Policía Local, denuncia.
Las declaraciones surgen después de que el Ayuntamiento respaldara a Valbuena en su cargo, pese a una sentencia en contra de su elección ´a dedo´. Al margen del auto judicial, "se ha incumplido la legalidad al mantenerlo en su puesto durante cuatro años, cuando el nombramiento era por un máximo de dos", comentó a La Opinión este perjudicado.
A la espera de que el tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) resuelva el recurso interpuesto por el intendente mayor, "las sentencias deben acatarse, más aún un representante de la ley". No obstante, el proceso judicial "no tiene nada que ver con la periodicidad del cargo", por lo que "si la apelación le es favorable, el puesto de intendente mayor ya debería haber salido a concurso hace dos años".
Desde 2007. El gobierno local del PP paga a Mariano Valbuena el sueldo de intendente mayor de la Policía Local después de que un tribunal invalidara su nombramiento en 2007. Según fuentes consultadas, el mando recibe unos 300 euros mensuales extraordinarios a pesar de que la designación por decreto municipal fue "temporal" y expiraba a los dos años del nombramiento.
El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Granada dejó sin efecto un decreto municipal que ascendió a Valbuena a intendente mayor en 2005. El Consistorio utilizó un procedimiento "excepcional", de "urgencia" y sin convocar oposiciones para elegir al mando y tampoco tuvo en cuenta los méritos y preparación del resto de compañeros intendentes.
La sentencia rechazó el proceso selectivo porque se "ignoraron los principios de igualdad, mérito y capacidad" de los otros aspirantes, negando una oportunidad de promocionar a los funcionarios "en quienes concurrían las condiciones" para optar al empleo. Valbuena acató el auto y se quitó los galones, pero en agosto los volvió a lucir y trascendió que llevaba dos años cobrando el sueldo.