PABLO MARISCAL
El vertido que desde hace una semana tiñe de negro una franja de 700 metros del cauce del río Cubillas no es un hecho aislado, según denuncia Ecologistas en Acción. La almazara Aceites Sierra Sur de Pinos Puente nunca había sufrido un accidente con fuel, una sustancia viscosa y contaminante cuya limpieza es extremadamente dificultosa. El vertido de los 2.000 kilos de combustible se produjo como consecuencia de un accidente pero desde Ecologistas en Acción aseguran que la fábrica "lleva años vertiendo adrede sustancias tóxicas y todo tipo de desechos", afirma Javier Egea, responsable de la organización en Granada. Sostiene que ésta es la causa principal de que el río Cubillas "esté muerto". Ahora, con dos toneladas de chapapote sobre el cauce y la orilla, el río ha perdido cualquier esperanza –al menos a corto plazo– de recuperación.
Ecologistas en Acción ha denunciado en siete ocasiones las consecuencias medioambientales de la actividad de la almazara y por ahora nadie les ha dado la razón. El último juicio lo perdieron, explica Egea, porque la policía no halló los vertidos al río que habían sido denunciados cuando fue a investigar por orden del juez. Un responsable de Aceites Sierra Sur insistió el viernes en que su empresa es respetuosa con el medio ambiente y descartó cualquier responsabilidad en este último incidente al atribuirle la culpa a la empresa de Francisco García Comino. Este hombre ha reconocido que un operario suyo causó el sábado 30 de agosto la rotura del tanque de fuel por accidente, al golpearlo con la máquina excavadora que en ese momento utilizaba para expandir zahorra.
Francisco García Comino lleva una semana limpiando fuel del río tras contener el avance de las ´galletas´ de combustible con un dique artesanal y extraerlo con una bomba. La parte más complicada consiste en limpiar los márgenes, atestados de desechos inorgánicos (plásticos, ruedas, metales, etc) e inundados de vegetación seca (ramas de árbol, principalmente). "Esto está muy sucio, hay basura por todos lados", asegura García Comino. La basura acumulada en la zona alcanza tal envergadura que para retirar las ramas y las piedras afectadas por el vertido de fuel ha sido necesario contratar dos cubas de 13 metros cúbicos cada una para llenarlas al completo. "Hemos tardado mucho en poder acceder al cauce por la suciedad que había acumulada a los lados. No había manera de entrar allí". Por eso emplean una grúa para retirar desde arriba los restos impregnados de fuel. Los trabajos de limpieza se prolongarán durante cuatro días más.
"Me puse muy nervioso". García Comino ha reconocido que no llamó a la Guardia Civil ni a las autoridades medioambientales cuando detectó el vertido el domingo por la mañana. No lo hizo porque se puso "muy nervioso" al ver el desastre en forma de mancha negruzca y olorosa que avanzaba hacia el río Cubillas. El empresario está convencido de que el fuel no llegó río abajo. En las actas levantadas por la Agencia Andaluza del Agua no se hace referencia a la contaminación del cauce, entre otras cosas porque Medio Ambiente jamás ha limpiado la zona.