EFE
Dieciocho personas han sido detenidas en la primera fase de la "Operación A-7", en la que han sido esclarecidos más de sesenta delitos, fundamentalmente robos en los que las víctimas eran frecuentemente inmigrantes magrebíes en áreas de descanso de autovías. Las investigaciones comenzaron a raíz del aumento de denuncias presentadas por ciudadanos magrebíes que regresaban a su país, bien en periodo vacacional o por las tradicionales fiestas de Marruecos. Los delitos que le han sido imputados a los detenidos son treinta por robo con fuerza, siete por robo con violencia o intimidación, diecisiete hurtos, seis contra la seguridad del tráfico y dos por resistencia y desobediencia. Los dieciocho detenidos habían constituido un grupo organizado para la realización programada de estos delitos, con la distribución jerarquizada de las actuaciones que le correspondía a cada uno. Así, han sido detenidos los que tenían la misión de vigilar los lugares donde iban a delinquir para detectar la presencia policial, mientras que otros eran los encargados de detectar a las futuras víctimas. Los hechos fueron cometidos a lo largo de la autovía y en las provincias de Granada, Málaga y Almería. Los detenidos, con un amplio historial policial, mantienen entre sí lazos familiares, según la Policía, que continúa con las investigaciones