LA OPINIÓN
La protección del medio ambiente se configura como uno de los objetivos clave de CajaGranada. Como consecuencia, las sucursales de la entidad financiera han conseguido reducir en un 25% el consumo energético de los elementos controlados a través del proyecto de inmótica, y en un 15% el consumo global de cada oficina. Junto a este sistema, CajaGranada reguló la temperatura en la sede central, con lo que se han reducido en 63.000 kilos las emisiones de Co2 a la atmósfera. Aun así, la empresa plantó más de 5.000 árboles para compensar la contaminación. Por otro lado, la caja granadina financió cuatro proyectos de energías limpias renovables por un montante de 10,1 millones de euros y continuó con las iniciativas de factura electrónica, la reutilización del mobiliario y la instalación de leds.