MATÍAS OCHOA
Los más de 2.500 granadinos que, según CCOO, trabajarán en la vendimia francesa, van llegando a destino. Lo hacen por etapas, en autobuses como el que partió ayer de Pinos Puente con 60 personas, o en grupos con coches propios. El ´éxodo´ comenzó a mediados de agosto y los últimos en viajar lo harán a finales de la semana próxima
Todos van con la ilusión no ya de hacer una diferencia económica, como en otros años, sino de conseguir trabajo, que no es poco, ya que la mayoría son agricultores de pueblos muy castigados por la crisis.
El responsable de la campaña de la vendimia de CCOO, Germán Porras, ha recolectado uvas en Francia en los ´años dorados´ de la vendimia, en los años 60 y 70. Ahora se encarga de informar a los trabajadores y de verificar sus condiciones laborales en el país galo. Su mayor preocupación son las personas que viajan sin contrato a probar suerte. "Este año es especial porque la crisis también ha afectado a Francia y la competencia es tremenda. A los magrebíes y los trabajadores de Europa del Este se suman los propios franceses. Por eso, aconsejamos que no vayan sin un contrato cerrado desde aquí".
Cambios. La vendimia, además, se va "reduciendo cada vez más debido a la mecanización de la recolección". Hay menos puestos que ofrecer y tal vez por esta razón la campaña registrará "hasta un 15% menos de trabajadores granadinos" en relación al año pasado. La mayoría de los que acudirán "tienen contactos con patrones desde hace años". Por los días de recolección, de 20 a 25, se puede llegar a un sueldo de 2.000 euros, detalla Porras. Y como suelen ir familias enteras, la ganancia resulta más suculenta. Deifontes, Montejícar, Moclín, Pinos Puentes, Benalúa de Guadix y Cogollos Vega son algunos de los pueblos que más mano de obra aportan.
El coordinador de la campaña afirma que las condiciones han variado con los años. En la década del 70, con la dictadura Franquista, los trabajadores estaban librados a su suerte. Ya en la siguiente década, con la democracia y la aparición de los sindicatos, se empezó a "reivindicar la igualdad de salarios de la mujer y la no utilización de menores". También, que los viajes –se solían hacer en tren– contaran con bares, aseos y equipos médicos, recuerda Porras. "Miembros de los sindicatos y de las administraciones les acompañaban hasta la frontera".
Según el portavoz de CCOO, las cosas cambiaron " a peor" con la creación de la Unión Europea, lo que ha traído una "mayor liberalización" de las relaciones de trabajo. "Un trabajador siempre tiene que estar en su tierra", puntualiza Porras. Mientras que así no sea y varios granadinos deban buscarse las habichuelas en otros países, Porras supervisará al menos que lo hagan en las mejores condiciones posibles.