M. Á. R.
Los comercios granadinos retiraron ayer de sus escaparates los carteles que anunciaban las rebajas de verano, que este año han acabado con un balance lleno de luces y sombras. La crisis obligó a las tiendas a comenzar con descuentos agresivos desde el mismo 1 de julio, con el objetivo de captar al mayor número de clientes y dar salida al importante ´stock´ acumulado durante la anterior temporada. Gangas y artículos rebajados hasta el 70% han animado a los consumidores granadinos a comprar en los meses de verano, lo que ha hecho que las ventas aumenten hasta un 10%, según las estimaciones de la Federación Provincial de Comercio.
Pero los números no terminan de cuadrar. Una encuesta realizada por la patronal, recogida por Europa Press, señala que ese incremento de ventas no ha evitado un descenso en la facturación de entre el 15 % y el 25%. La razón está clara: las tiendas han vendido más artículos, pero a precios muy bajos, por lo que se ha reducido el margen de beneficio. "Lo peor es que los establecimientos continúan teniendo mucho ´stock´, que no ha tenido salida en estos dos meses de rebajas", aseguró a este diario María del Carmen López, gerente de la Federación Provincial de Comercio. Los sectores que han cerrado la campaña con peores resultados han sido el textil y el calzado, a pesar de que son los que más descuentos han ofrecido a sus clientes. "Las tiendas de ropa dependen de la moda de cada temporada, así que los artículos que no se han vendido difícilmente tendrán ya salida. La lencería, los regalos o el hogar, por ejemplo, no dependen tanto del cambio de temporada", explicó López.
A pesar de que, al inicio de la campaña, los comerciantes no se mostraban muy optimistas, el balance final de las rebajas ha presentado una cara aún peor que la esperada. De hecho, las estimaciones de la Federación Provincial de Comercio a principios de verano apuntaban a que esta temporada podría alcanzarse el mismo volumen de negocio que en la pasada campaña, algo menos de 70 millones de euros. Pero la última encuesta realizada entre sus socios revela hasta un 25% menos de facturación, por lo que el escenario final ha empeorado. Aunque aún no hay valoraciones exactas del importe que los granadinos se han podido gastar en verano, al comienzo del periodo el presidente de la Federación Provincial de Comercio, Enrique Oviedo, calculó una media de 50 euros por consumidor.
Mejor en Andalucía. El balance del comercio andaluz, sin embargo, no parece tan pesimista como en el caso granadino. Según informó ayer la Confederación Empresarial del Comercio en Andalucía (CECA), los establecimientos de la comunidad autónoma han cerrado el periodo de rebajas de verano con una bajada de algo más del 5% en su facturación con respecto a 2008 (frente al 15% mínimo estimado en Granada), con lo que el volumen de ventas ha alcanzado los 285 millones de euros. Para la CECA, el desarrollo de la campaña ha sido "irregular", puesto que "comenzó con resultados positivos para luego estancarse a partir del 15 de julio". Eso ha impedido a los comercios revitalizar sus ventas a pesar de los importantes descuentos realizados, "que redujeron en gran medida los márgenes comerciales y de beneficio".
La patronal andaluza señaló que, pese a que las rebajas han llegado hasta el 70%, sobre todo en los subsectores del equipamiento personal y del hogar, "la tendencia de las familias a ahorrar y la desconfianza creada por la situación económica han provocado el retraimiento de las ventas".