NOELIA M. ESTEBANÉ.
Los vecinos de la calle Fray Leopoldo de Alpandeire, junto a la avenida de Constitución, padecieron ayer varios cortes del suministro de agua como consecuencia de dos roturas consecutivas producidas en una misma tubería de la vía. La falta de abastecimiento se extendió, en total, durante más de siete horas, afectando a los residentes de la quincena de bloques de la calle, sin que los siniestros afectaran a las vías limítrofes.
Las averías fueron "fortuitas", según informó la empresa municipal de Abastecimiento y Saneamiento de Granada (Emasagra), por lo que los vecinos no pudieron ser advertidos del cese temporal del suministro.
La primera rotura se produjo, según informó la empresa municipal, en torno a las 10.00 horas de ayer. Fueron los usuarios de una cochera colindante los que percibieron que estaba calando agua en el garaje y alertaron a la entidad. Pocos minutos después, los operarios municipales procedieron a la reparación de la tubería, por lo que tuvieron que cortar el suministro de agua durante más de cuatro horas.
Segundo incidente. Sin embargo, cuando los trabajadores de Emasagra consiguieron subsanar el problema y restauraron el suministro –lo que ocurrió pasadas las 16.00 horas– la misma tubería sufrió un segundo siniestro tan solo tres horas más tarde. Así, a las 19.00 horas, los operarios municipales volvieron a la calle Fray Leopoldo a reparar la cañería por segunda vez y en el mismo punto (junto a la construcción de un hotel en el antiguo edificio de los sindicatos). Esta cercanía con las obras hacía pensar a los vecinos que la maquinaria pesada usada por los trabajadores del hotel podría haber aplastado el suelo y provocado la rotura.
Mientras, los vecinos volvían a carecer de suministro de agua. Finalmente, hacia las 22.00 horas de ayer, Emasagra consiguió solucionar la avería y restablecer de forma definitiva el abastecimiento.
Junto a la indignación de algunos residentes por no haber sido alertados del corte de agua, otros ciudadanos criticaron la actuación que realizaron con varios coches que había aparcados frente a las averías. En este sentido, la grúa tuvo que retirar dos vehículos que estaban legalmente estacionados en la calle para poder llevar a cabo la reparación. Uno de los propietarios denunció que su coche fuera trasladado al depósito municipal.