LA OPINIÓN
El Centro Internacional para el Estudio del Oriente Cristiano (ICSCO), con sede actual en el propio Palacio Arzobispal, fue creado por Francisco Javier Martínez en un intento por "conocer las tradiciones y comunidades cristianas de Medio Oriente". El centro dispone de una pequeña biblioteca y también organiza seminarios, cursos y conferencias sobre el papel de la Iglesia católica en esa parte del mundo.
El citado centro opera, sin embargo, como una pequeña agencia de peregrinaciones a lugares santos organizando viajes a los que suele acudir el propio arzobispo. La necesidad por "establecer lazos" entre Oriente y Occidente ha llevado a Martínez a viajar, por ejemplo, hasta Israel y Palestina, los lugares santos donde aún hoy conviven las comunidades cristianas.
Precisamente estos días se había organizado un viaje a Tierra Santa con un precio individual en torno a 1.400 euros si bien no incluye el alojamiento. Líbano, Turquía, Georgia o Armenia son otros de los destinos elegidos por el ICSCO que mantiene el mismo interés en torno a lugares con huellas cristianas pero menos conocidos. Algunas fuentes consultadas por este diario aseguran que el arzobispo se suele sumar con frecuencia a este tipo de peregrinaciones, que suelen prolongarse en torno a una semana.