PABLO MARISCAL
La situación económica de la Diócesis granadina empeora año tras año. Los costosos proyectos iniciados por el arzobispo de Granada han disparado la deuda por encima de los 7,8 millones de euros, según han confirmado fuentes de absoluta solvencia.
Casi ocho millones de déficit a los que la Iglesia granadina no puede hacer frente con sus ingresos corrientes. Lejos de contener el gasto y el endeudamiento, Francisco Javier Martínez se ha embarcado –y con él, a toda la Diócesis– en un proyecto de 19,5 millones de euros del que, según los documentos que constan en el Registro de la Propiedad, responde el propio Arzobispado de Granada.
Las escrituras del préstamo firmadas el pasado 23 de julio han elevado el déficit hasta los 27,3 millones de euros.
Por muy intensos que sean los llamamientos del arzobispo a la generosidad de los fieles –ha llegado a pedir tanto a los que tienen
mucho como a "los que tenéis poco"–, parece improbable que las donaciones puedan sanear unas cuentas cada vez más deficitarias.
Las mismas fuentes han reconocido que desde que Francisco Javier Martínez llegó al Arzobispado de Granada (marzo de 2003), la deuda de la Diócesis se ha incrementado esencialmente en 6,6 millones de euros, a razón de 1,1 millones por año de media.
Deuda multimillonaria. El saldo negativo pasó, aproximadamente, de 1,2 millones a los 7,8 actuales. Y en la mañana del 23 de julio, con la firma del préstamo para la escuela de magisterio, lo disparó de un plumazo. 27,3 millones de euros de déficit, cifra que no tiene en cuenta los intereses de la hipoteca suscrita, que podrían sumar otros 19 millones, explicaron las fuentes consultadas. El Arzobispado negoció con un banco la reagrupación de todas sus deudas en una sola antes de la firma con el Banco Popular del préstamo hipotecario.