J. P
"La muerte nunca es bien recibida, pero cuando fallece alguien de 70 u 80 años se trata de algo más esperado. Lo malo es cuando muere una joven de 20 años. Resulta todo un drama", acertaba a decir ayer José Muros, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Huétor Vega y familiar de la joven fallecida ayer por gripe A en el hospital Clínico. Muros reflejaba de esta forma el dolor de un pueblo que se volcó en la despedida a una muchacha que "estaba llena de ilusión y tenía toda la vida por delante".
Un buen número de vecinos del municipio metropolitano acudió al cementerio para asistir a un entierro que estaba convocado a las ocho de la tarde y en el que la tristeza era patente. "Ha sido un golpe muy duro porque se trata de una familia muy querida y conocida en Huétor Vega, que vive en esta localidad desde hace mucho", afirmó el teniente de alcalde.
Buscaba trabajo. La muchacha, que recientemente había dejado los estudios, estaba en el paro, pero "tenía la firme intención de acceder pronto al mercado laboral", comentó Muros.
Respecto a los posibles problemas de salud previos a contraer el virus de la gripe A, circunstancia que ha podido precipitar el fallecimiento de la chica, comentó que la joven realizaba "una vida absolutamente normal y no se le conocían problemas de salud excesivamente severos". "Es cierto que físicamente era fuerte, pero esta circunstancia no le impedía realizar una vida normal", reiteró. Tampoco había salido recientemente al extranjero, por lo que tuvo que contraer el virus en un entorno más o menos cercano.