L.O.
Dos jóvenes españoles que se encontraban de turismo en Letonia, en 2007, fueron arrestados por llevarse unas banderas letonas que estaban colgadas en unas farolas.
La Fiscalía les acusaba de un “robo en grupo” y “ultraje” a la bandera del citado país, delitos que en la nación báltica están penados con hasta seis años de cárcel respectivamente.
Miguel Ángel López Beltrán y Edén Galván Suárez, los jóvenes acusados del robo de las banderas letonas, consideraron “desproporcionada” la respuesta de las autoridades ante lo que no fue más que una “gamberrada”.
Los jóvenes aseguraron que en ningún momento era esta su pretendieron un ultraje sino que, simplemente querían los emblemas “como recuerdo”.
Miguel Ángel y Edén, de 25 y 24 años, fueron retenidos en Riga durante más de dos semanas, después de que la Policía los detuviera junto a otros cinco estudiantes portugueses, tras ser avisada de que varios extranjeros, al parecer ebrios, habían sustraído y pisoteado una bandera letona en el malecón del río Daugava.
El capítulo se cerró, ocho meses más tarde, cuando la Justicia letona multó a los jóvenes con 3.800 euros respectivamente, aunque estos no tendrán que abonar la sanción ya que quedó sufragada con el pago de la fianza, que ascendía a la misma cantidad, que efectuaron meses antes para obtener la libertad provisional y viajar de regreso a España.