M. O.
Muchas personas que adquirieron su vivienda en la época del ´boom´ inmobiliario ahora se agarran la cabeza al ver que sus pisos se han desvalorizado y que si hubieran esperado un poco más se habrían ahorrado una buena cantidad de dinero. Es el caso del joven Carlos Rey, empleado de hostelería que se compró junto a su novia un adosado en Vegas del Genil en junio de 2007. "La compramos en el límite, cuando aún podíamos elegir banco. Nos dieron el 100% de la hipoteca. Poquísimo después, ya empezaron los problemas", relata.
Así, la pareja adquirió la casa, de dos plantas, tres habitaciones y sendos baños, más un patio de 70 metros cuadrados, a 204.000 euros. "Recuerdo que los precios estaban muy altos. Pero al poco de comprar, se vendía una de la misma promoción a 185.000 y, al parecer porque no se vendía, se la puso en alquiler y con derecho a compra", detalla. Sobre la desvalorización de su inmueble, afirma: "Me molesta, pero qué le voy a hacer. Ahora por lo menos me ha bajado la cuota por la caída del euríbor, antes pagábamos 1.200 por mes y ahora 760".
Quien hizo negocio fue la persona que les vendió el inmueble, que lo compró sobre plano, se lo revendió a la pareja y se sacó una buena diferencia.